Jueves 25 de Febrero de 2010
Un tribunal de la ciudad italiana de Milán condenó ayer a tres directivos de Google a seis meses de prisión en libertad condicional por violar la intimidad de un adolescente con autismo, al permitir que se colgara en su página un video en el que era golpeado y acosado en 2006 en un colegio de Turín.
En las imágenes, grabadas con un teléfono móvil y publicadas en septiembre de 2006, podía apreciarse cómo cuatro alumnos le pegaban y abusaban brutalmente de un compañero discapacitado. Los autores del abuso colgaron la grabación en el portal de video del buscador de internet, en la sección de "Los videos más graciosos". No fue retirado por la empresa hasta que se recibieron protestas, dos meses después.
La queja fue presentada por el grupo italiano Vivi Down, que defiende los derechos de las personas con síndrome de Down, y el padre del niño después de que cuatro estudiantes de un colegio de Milán subieran a Google un video en el que mostraban el acoso al chico.
"Los derechos de una compañía no pueden prevalecer frente a la dignidad de la persona. Esta sentencia manda una señal clara", dijo el fiscal Alfredo Robledo a las puertas de un tribunal de Milán.
Google apelará. Google anunció que recurrirá la sentencia. Para el portavoz de Google Italia se trata de "un ataque a los principios fundamentales de la libertad en los que está basada internet". "Estoy fuera de mí. Esta decisión sienta un ejemplo peligroso", aseguró por su parte el ex presidente del consejo de administración de Google Italia, David Drummond, uno de los procesados.
El inculpado señaló que tanto en Italia como en la Unión Europea hay leyes claras que establecen que las compañías de internet no deben controlar los contenidos antes de publicarlos.
Google (GOOG.O) apelará las condenas de seis meses de cárcel contra el vicepresidente senior y máximo ejecutivo del área legal David Drummond, el ex miembro del consejo de administración de Google Italia George De Los Reyes y el asesor mundial de privacidad Peter Fleischer.
"El veredicto plantea una duda crucial para la libertad sobre la que está construida internet", dado que ninguno de los empleados tuvo nada que ver con el video vejatorio, indicó el gigante de los buscadores. "Ellos no lo colgaron, no lo rodaron, no lo revisaron y aún así han sido hallados culpables", dijo el director de comunicaciones de Google, Bill Echikson, en Milán.
El tribunal absolvió al gestor senior de marketing de producto, Arvind Desikan. Los ejecutivos, ninguno de los cuales vive en Italia, no irán a la cárcel puesto que las condenas fueron suspendidas, mientras un proceso de apelación en Italia puede llevar años.
Google argumentó que lo retiró en cuanto recibió la notificación y que cooperó con las autoridades italianas para ayudar a identificar a los agresores y llevarlos ante la Justicia.
La empresa añadió que, como plataforma que no creaba su propio contenido, Google Video, YouTube y Facebook no pueden ser consideradas responsables del contenido que otros suben a la red, comparando el caso con procesar al sistema postal por las cartas de odio que se envían por correo.
Drummond dijo que el veredicto "establece un peligroso precedente" e implica que "cada empleado de cualquier servicio de hosting de internet enfrenta responsabilidad similar".
Sin embargo, los fiscales acusaron a Google de negligencia, alegando que el video siguió en internet durante dos meses aunque algunos usuarios pidieron que se retirara.
Se trata de la primera ocasión en la que los directivos de un portal de búsqueda de internet son enjuiciados por su responsabilidad respecto a los contenidos publicados en sus páginas web y podría sentar precedente, aseguraban ayer medios italianos.
La fiscalía de Milán se mostró satisfecha con el resultado del proceso. Al dictar la sentencia, los magistrados alegaron que Google no había solicitado la conformidad de todas las personas que aparecían en el video antes de publicarlo.
La censura de las webs se ha convertido en un tema candente en Italia en los últimos meses, tras un aumento de los sitios de odio contra responsables oficiales como el primer ministro Silvio Berlusconi. (Reuters y DPA)