Condenan a empresa a indemnizar a trabajador con sida que pidió "tareas livianas"
La Sala 2ª de la Cámara Laboral reconoció así que el  trabajador se considerara víctima de “despido indirecto” en mayo de 2005,  después de un intercambio telegráfico con la empresa Finexcor S.A.

Viernes 25 de Junio de 2010

La Cámara Laboral condenó a una  empresa del grupo Cargill a indemnizar a un trabajador que, enfermo  de SIDA, pidió que le asignaran “tareas livianas” pero nunca  obtuvo respuesta favorable.

La Sala Segunda de la Cámara, con las firmas de los jueces  Graciela González y Miguel Angel Maza, reconoció así que el  trabajador se considerara víctima de “despido indirecto” en mayo de 2005,  después de un intercambio telegráfico con la empresa Finexcor S.A.

Esa firma es productora de carnes vacunas frescas y congeladas  destinadas a la exportación y al mercado interno, como también  una importante variedad de carnes cocidas, hamburguesas  supercongeladas y cortes enfriados envasados al vacío y forma parte del grupo  Cargill.

Después de un período de convalecencia derivado de afecciones  propias de su enfermedad, el trabajador envió un telegrama a la  empresa el 27 de abril de 2005 quedando “A la espera de otorgamiento  de tareas acordes” a su estado.

Desde allí se derivaron certificaciones médicas y nuevos  telegramas que dilataron la reincorporación al trabajo, ante lo cual el  empleado se consideró despedido “por culpa y accionar” de su  empleadora.

La Cámara laboral le dio la razón y para ello tomó en cuenta  que “la empresa contaba con sectores donde el actor podía realizar  labores de menor exigencia”.

“El actor presenta un Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida  con antecedente de una tuberculosis generalizada, con tuberculosa  cerebral y una reacción vivencial anormal neurótica con  manifestación depresiva”, reconocen las constancias médicas.

No obstante, hacen la salvedad de que “no existe relación de  causalidad con las tareas desempeñadas para la demandada”. (DyN)