Jueves 08 de Mayo de 2008
Una joven alemana de 22 años fue condenada ayer a nueve años de prisión por asesinar a tres de sus bebés asfixiándolos con bolsas de plástico tras dar a luz a cada uno de ellos.
La condenada, Claudia B., alegó que habían nacido muertos, pero las autopsias demostraron que habían sido metidos en bolsas aún vivos. Claudia tuvo un bebé en 2002 y dos chiquitas en 2004 y 2005.
Los tres cuerpos fueron encontrados dentro de cartones, en enero de 2007, en el garaje de la casa en la que vivían los padres de la acusada, en Thuringia. Los resultados de ADN mostraron que los chiquitos pertenecían a padres diferentes. Claudia habría ocultado los embarazos a sus familiares y a los progenitores de los bebés. La mujer fue arrestada el año pasado tras el hallazgo de los cuerpos, pero quedó en libertad tras dar a luz a un cuarto chiquito. La joven dijo querer cumplir su sentencia, sostuvo el fiscal Alexandre Groll. Ella era una adolescente cuando nacieron los bebés y fue juzgada como menor, pero el fallo determinó que "fue responsable".
Otros infanticidios. En 2006 otra mujer recibió 15 años en prisión por matar a ocho de sus bebés y enterrarlos en macetas y en un tanque en el jardín de la casa de sus padres, cerca de la frontera con Polonia.
En Plauen se descubrió a otra madre que mató a sus tres hijos recién nacidos. A uno lo puso en una valija, a otro lo metió en el congelador y al tercero lo dejó, muerto, en el balcón. Estos casos fueron en la parte oriental de Alemania y en familias de clase baja. l