Con clásicos festejos y novedades el planeta recibió al año nuevo
El nuevo año fue recibido con festejos multitudinarios en Sydney, Londres, Moscú y Nueva York, al
tiempo que Chipre y Malta adoptaron el euro, la comunidad gay de Nueva Hampshire estrenó una ley
que legaliza las uniones homosexuales, Tailandia sufrió varios atentados que dejaron 27 heridos e
Irak tuvo una celebración inusitada en medio de la guerra.
Miércoles 02 de Enero de 2008
El nuevo año fue recibido con festejos multitudinarios en Sydney, Londres, Moscú y Nueva York, al tiempo que Chipre y Malta adoptaron el euro, la comunidad gay de Nueva Hampshire estrenó una ley que legaliza las uniones homosexuales, Tailandia sufrió varios atentados que dejaron 27 heridos e Irak tuvo una celebración inusitada en medio de la guerra.
En Francia, el viejo año fue despedido por los fumadores, quienes lanzaron las últimas bocanadas de humo ya que se prohibió, desde ayer, fumar en numerosos lugares públicos.
China dio la bienvenida a su esperado año olímpico con fuegos artificiales y música, en una colorida celebración anticipada de los Juegos de Beijing.
En Sydney —uno de las primeras ciudades que celebraron el Año Nuevo— un millón de personas estalló en algarabía cuando surgió desde el emblemático puente Harbor la tradicional exhibición espectacular de fuegos artificiales, los cuales se fueron sucediendo al filo de la medianoche en diversas ciudades del mundo.
En Brasil, alrededor de dos millones de personas se congregaron en la playa de Copacabana en Río de Janeiro para celebrar el Año Nuevo y disfrutar una presentación de pirotecnia de casi 20 minutos. En San Pablo, la metrópoli mayor en América del Sur, los medios locales de comunicación informaron que 2,3 millones de personas festejaron en la avenida Paulista, el centro financiero del país.
Las fiestas, y las esperanzas de paz y prosperidad que campearon en el mundo rivalizaron en el refuerzo de la seguridad en varios países. La pirotecnia tradicional fue cancelada en Bruselas debido a la amenaza terrorista surgida la semana pasada cuando la policía detuvo a 14 sospechosos de ayudar a un presunto miliciano de Al Qaeda a escapar de prisión.
En París, hubo fiesta en los Campos Elíseos y en la Torre Eiffel. La policía tomó como positivo que los jóvenes “sólo” incendiaran 372 autos, contra los miles quemados en 2005.
En Tailandia, fuentes militares indicaron que cinco bombas atribuidas a insurgentes musulmanes hirieron a 27 personas en una localidad turística en la frontera con Malasia.
En Irak. La capital de Irak atestiguó algo que no se veía en el país desde la invasión del 2003: la gente celebrando en público para recibir 2008.
Los salones de fiesta de dos hoteles emblemáticos —el Palestine y el Sheraton — fueron atestados por personas que festejaron la llegada del año. Después de años de atentados con vehículos cargados de explosivos, disparos de morteros y ataques suicidas, Bagdad recuperó la calma suficiente para permitir la celebración.
En tanto, millares de personas se reunieron en la plaza Roja de Moscú para presenciar un concierto de varios artistas y una exhibición de fuegos artificiales. En Londres, la plaza Trafalgar fue el centro multitudinario de una presentación de juegos de luz que coincidió con las 12 campanadas del icónico Big Ben que anunciaron la llegada de 2008.
En la Unión Europea, Chipre y Malta estrenaron el euro en sus sistemas monetarios. La libra chipriota y la lira maltesa desaparecieron ayer.
Festejo a lo cubano. Al otro lado del mundo, Fidel Castro saludó al pueblo de la isla por “su revolución y los 50 años de resistencia ante Estados Unidos”. El mensaje escrito de Fidel fue leído en la televisión estatal poco antes de las 24.
En Nueva York, más de un millón de personas aclamaron bulliciosamente en Times Square cuando la tradicional enorme esfera de luces realizó su descenso y una tonelada de confites llovió sobre la multitud anunciando el comienzo del nuevo año.
En Quebec, el nuevo año coincidió con la inauguración de las celebraciones de los 400 años de la fundación de la “América francesa”, pese al intenso frío del invierno boreal. Al pie de la fortificada ciudad antigua de Canadá, la gente presenció la actuación de grupos de rock y artistas aborígenes.
Y en Mongolia, por lo menos 11 personas murieron y otras 21 quedaron hospitalizadas al consumir vodka contaminado la Nochevieja en la capital del país. (Reuters, AP y DPA)
En Francia, el viejo año fue despedido por los fumadores, quienes lanzaron las últimas bocanadas de humo ya que se prohibió, desde ayer, fumar en numerosos lugares públicos.
China dio la bienvenida a su esperado año olímpico con fuegos artificiales y música, en una colorida celebración anticipada de los Juegos de Beijing.
En Sydney —uno de las primeras ciudades que celebraron el Año Nuevo— un millón de personas estalló en algarabía cuando surgió desde el emblemático puente Harbor la tradicional exhibición espectacular de fuegos artificiales, los cuales se fueron sucediendo al filo de la medianoche en diversas ciudades del mundo.
En Brasil, alrededor de dos millones de personas se congregaron en la playa de Copacabana en Río de Janeiro para celebrar el Año Nuevo y disfrutar una presentación de pirotecnia de casi 20 minutos. En San Pablo, la metrópoli mayor en América del Sur, los medios locales de comunicación informaron que 2,3 millones de personas festejaron en la avenida Paulista, el centro financiero del país.
Las fiestas, y las esperanzas de paz y prosperidad que campearon en el mundo rivalizaron en el refuerzo de la seguridad en varios países. La pirotecnia tradicional fue cancelada en Bruselas debido a la amenaza terrorista surgida la semana pasada cuando la policía detuvo a 14 sospechosos de ayudar a un presunto miliciano de Al Qaeda a escapar de prisión.
En París, hubo fiesta en los Campos Elíseos y en la Torre Eiffel. La policía tomó como positivo que los jóvenes “sólo” incendiaran 372 autos, contra los miles quemados en 2005.
En Tailandia, fuentes militares indicaron que cinco bombas atribuidas a insurgentes musulmanes hirieron a 27 personas en una localidad turística en la frontera con Malasia.
En Irak. La capital de Irak atestiguó algo que no se veía en el país desde la invasión del 2003: la gente celebrando en público para recibir 2008.
Los salones de fiesta de dos hoteles emblemáticos —el Palestine y el Sheraton — fueron atestados por personas que festejaron la llegada del año. Después de años de atentados con vehículos cargados de explosivos, disparos de morteros y ataques suicidas, Bagdad recuperó la calma suficiente para permitir la celebración.
En tanto, millares de personas se reunieron en la plaza Roja de Moscú para presenciar un concierto de varios artistas y una exhibición de fuegos artificiales. En Londres, la plaza Trafalgar fue el centro multitudinario de una presentación de juegos de luz que coincidió con las 12 campanadas del icónico Big Ben que anunciaron la llegada de 2008.
En la Unión Europea, Chipre y Malta estrenaron el euro en sus sistemas monetarios. La libra chipriota y la lira maltesa desaparecieron ayer.
Festejo a lo cubano. Al otro lado del mundo, Fidel Castro saludó al pueblo de la isla por “su revolución y los 50 años de resistencia ante Estados Unidos”. El mensaje escrito de Fidel fue leído en la televisión estatal poco antes de las 24.
En Nueva York, más de un millón de personas aclamaron bulliciosamente en Times Square cuando la tradicional enorme esfera de luces realizó su descenso y una tonelada de confites llovió sobre la multitud anunciando el comienzo del nuevo año.
En Quebec, el nuevo año coincidió con la inauguración de las celebraciones de los 400 años de la fundación de la “América francesa”, pese al intenso frío del invierno boreal. Al pie de la fortificada ciudad antigua de Canadá, la gente presenció la actuación de grupos de rock y artistas aborígenes.
Y en Mongolia, por lo menos 11 personas murieron y otras 21 quedaron hospitalizadas al consumir vodka contaminado la Nochevieja en la capital del país. (Reuters, AP y DPA)