Viernes 04 de Julio de 2014
Investigadores estadounidenses aseguran en un estudio que la mayoría de las personas no se siente muy cómodas pensando solas e incluso preferirían recibir leves descargas eléctricas antes que estar mano a mano con sus pensamientos.
Según un informe publicado por la revista Science, un grupo de investigadores de la Universidad de Virginia realizó el trabajo sobre una muestra de 15 estudiantes, a quienes se les pidió que permanezacan en soledad pensando entre seis y 15 minutos, en un espacio cerrado y sin adornos.
La tarea posterior consistía en preguntarles cómo se habían sentido. La mayoría de ellos respondió que les había resultado difícil concentrarse en algo, que iban permanentemente de una cosa a otra, y la mitad dijo no haber disfrutado la experiencia.
Los investigadores hicieron entonces el mismo experimento con un grupo al que se le permitió hacer la experiencia en sus casas. El objetivo era determinar si el primer grupo se había visto afectado por la artificialidad de la primera situación. Pero los voluntarios del segundo grupo también dijeron no disfrutar la experiencia de estar pensando solos en sus casas. Un tercio incluso dijo haber contrabandeado música o haber jugado con el smartphone. La duda estaba en saber si sólo sería un problema de los estudiantes encuestados.
Fue entonces que los investigadores trabajaron con un grupo de personas de entre 18 y 77 años en un mercado y en una iglesia, pero la conclusión a la que se arribó fue la misma. Finalmente, los investigadores les ofrecieron a los voluntarios la posibilidad de hacerse pequeñas descargas eléctricas en caso de hastiarse de estar en soledad. El grupo juzgó como muy desagradable la prueba de descarga aplicada previamente.
Sin embargo, durante los 15 minutos que tuvieron luego para meditar, 12 de los 18 hombres y seis de las 24 mujeres decidieron volver a probarlo al menos una vez, aplicándose ellos mismos la descarga.
Los investigadores no estableceieron hipótesis sobre las causas que hacen que sea aparentemente tan difícil estar solo con sus propios pensamientos. Otros estudios, según señalan, también han demostrado que no es fácil centrar los pensamientos en cosas agradables y quizás por eso, comentan, existe tanto interés por la meditación y por otras técnicas que ayudan a controlar mejor los pensamientos.