Cómo es la vida en el pueblo australiano construido en cuevas subterráneas
Se trata de Coober Pedy donde viven 3500 personas de 45 nacionalidades diferentes. La zona estaba cubierta por el océano, el agua se retiró y la ciudad se estableció entre las rocas. Mirá las fotos

Martes 12 de Abril de 2016

Hace más de 150 millones de años, la zona que ahora ocupa el pueblo australiano Coober Pedy estaba cubierta totalmente por el océano. Cuando el agua retrocedió, minerales que descansaban en el fondo se hundieron en la arena y en la porosa superficie rocosa, llena de cavidades. Y se solidificaron. Hoy, Coober Pedy es la capital de ópalo del mundo, razón por la que se creó el asentamiento en primer lugar. Este pueblo, ubicado en el medio de la nada, esconde más tesoros bajo tierra de lo que muchos se imaginan.

A primera vista, parece el típico pueblo australiano de las afueras. Tierra rojiza y clima árido, el desierto es protagonista. Los turistas que llegan a Australia suelen visitar otros lugares, como las ciudades balnearias o sus viñedos majestuosos, pero los intrépidos que viajan a este pueblo del sur de este país encuentran mucho más de lo que buscaban. Una de sus más llamativas curiosidades es que la mayoría de sus habitantes -y los turistas que arriban- pasan una gran cantidad del día bajo tierra. 
 
La principal cuestión es el clima ya que en Coober Pedy los días alcanzan temperaturas infernales, mientras que durante la noche cae precipitadamente. La solución que encontraron fue construir casas, hoteles y hasta iglesias dentro de la roca y en cuevas. Muchas de sus moradas son subterráneas, lo que parece claustrofóbico para los que están acostumbrados a dormir a la noche en una habitación con ventanas, pero los turistas que pasan por esta experiencia aseguran que nunca en su vida durmieron tan bien como durante su estadía en este pueblo.
 
Está ubicado a 880 kilómetros de Adelaida, una de las ciudades más pobladas de Australia. Tiene una población de más de 3.500 personas de 45 nacionalidades diferentes. Como en verano las temperaturas rondan entre los 35° C y los 45° C en la sombra, y hay tormentas de arena ocasionales, se construyeron residencias subterráneas debajo de la roca, que funciona como un estabilizador climático natural. La técnica fue implementada con la llegada de trabajadores de la construcción y soldados que regresaban de la Primera Guerra Mundial, y que pusieron en marcha este método de vivienda bajo tierra.