Martes 27 de Septiembre de 2022
El senador colombiano Alirio Barrera, del opositor Centro Democrático (CD), entró a caballo al Congreso, donde recientemente se aprobó el ingreso de mascotas, y consideró que el gesto es un respaldo a campesinos y trabajadores rurales.
“Quiero dejar un claro mensaje, que envían 14,5 millones de campesinos colombianos, 500.000 familias ganaderas y tres millones de caballistas, quienes se ganan su diario a través del trabajo con animales de estos“, dijo Barrera.
Y añadió: “No estamos de acuerdo con que quieren acabar con las cabalgatas, con el coleo (deporte consistente en derribar un toro), con los actos con animales, del comercio de ganado en pie. Estos seres hacen parte del desarrollo social del país”.
Montado en Pasaporte —el nombre del animal, la "mascota" de Barrera—, el legislador paseó antes por las calles céntricas de Bogotá y llegó luego a la Plaza Bolívar, frente al Congreso. Su imagen fue casi de inmediato viralizada en las redes sociales y generó quejas y burlas, inclusive entre otros congresistas y senadores.
La semana pasada, el presidente del Congreso, el oficialista Roy Barreras, anunció con un perro sentado en la falda que el recinto sería en adelante “pet-friendly”, o sea, abierto a las mascotas.
“El senador manifestó que podíamos traer las mascotas. Y mi mascota es el caballo”, dijo Barrera cuando atravesaba la Plaza de Bolívar.
Habitual defensor de los animales, Barrera rechazó una veintena de proyectos de ley “que pretenden prohibir el uso de animales para el desarrollo de cualquier labor”, una medida que sería “injusta, porque este es el medio de transporte de muchas regiones, de muchas familias“, dijo.
Para la senadora Esmeralda Hernández, del gobernante Pacto Histórico, Barrera quiso “ridiculizar una medida que se ha tomado en favor de los animales trayendo a un animal a estresarlo“, y el congresista liberal Juan Carlos Losada tildó al gesto de “pantomima vergonzosa”.
“En el Congreso no hay una guardería o un jardín para que los hijos de los empleados o de los congresistas dejen a sus niños mientras trabajan, pero entonces aquí estamos con el cuento de que podemos traer animales”, señaló, por su parte, Angélica Lozano, del Partido Verde.
Desde 1989, la ley colombiana protege a los animales silvestres y domésticos del sufrimiento y dolor causado por los seres humanos, con excepciones para prácticas con arraigo cultural como el toreo. El Congreso tiene ahora en debate un proyecto que busca acabar con las actividades taurinas.