Lunes 25 de Diciembre de 2023
Una waflería de la ciudad de Córdoba se ha hecho famosa por sus productos con forma de pene. "Que no te apene", dice el cartel frente al local en el centro de Córdoba. El slogan no deja margen para la duda. La franja de clausura con letras rojas que cruza al afiche dice con claridad: "Publicidad en infracción".
La waflería vende estos productos con forma de pene en todos los tamaños y gustos. Se volvió tendencia en la capital provincial. El local se llama, sin sutilezas, VerGotas. No es parecido a las waflerías de la Costa Atlántica. Sus wafles con forma de pene y también de vagina se transformaron en tendencia y detrás de la moda llegó la polémica.
En los últimos días un grupo de vecinos denunció al comercio por "Faltas a la moral, las buenas costumbres y el buen gusto". La presentación llevó a la Municipalidad a clausurar el establecimiento.
El local fue inaugurado hace casi tres años, en Duarte Quirós 249, en el centro de Córdoba. Si bien la polémica existió desde que levantaron la persiana, hasta el momento nunca habían tenido que cerrar. Por el contrario, por el furor inicial, la gente hacía fila para saborear sus wafles.
La carta se divide entre "vergotas" y "chochas", dulces o saladas, a gusto del consumidor. Los rellenos pueden ser de dulce de leche, Nutella, Kit-Kat o Kinder y ofrecen toppings de chocolate negro, blanco, rosa, celeste. La cobertura también puede ser un filo hilo de chocolate blanco: lo llaman "topping precoz". Todos los wafles miden 16 centímetros y cada uno cuesta en promedio 2.000 pesos. La versión salada sale con salame, queso y jamón.
La denuncia contra el local la hizo una vecina que se vio ofendida por el producto. Aunque en Argentina se conoce en Córdoba, la moda es internacional. Fue importada de Europa, más precisamente de Barcelona y Madrid, donde se expandió esta comidal, que tuvo su auge hace algunos años, por 2019. Aunque luego decayó, se mantienen.
Tamara Lurgo, dueña del emprendimiento, habló con el diario Clarín y contó que las denuncias llegaron luego de que su emprendimiento se "viralizara en redes sociales". Ocurrió cuando una famosa cuenta gastronómica analizó el menú. La incursión trajo consecuencias indeseadas. "Ese video explotó, tuvo muchas visualizaciones, 'me gusta' y eso trae cosas buenas, pero también algunas malas. Empezó a sumar algunos comentarios agresivos y días después de eso llegaron las denuncias", contó Lurgo. La situación escaló y se volvió inédita para la pequeña empresa, con enojo y lágrimas, pero también hay una hinchada de los fieles clientes.
"Ya lloré como siete veces desde que tuve que cerrar. Por la bronca que me generó pero también por la cantidad de mensajes que recibí en apoyo. Es muy grande el amor que me brindó la gente y que me anima a seguir", expresó la emprendedora.
Sobre cómo continuar, la joven dijo que una de las alternativas que ya maneja es vender por delivery o take away, como en la época de la pandemia: "Es medio tedioso porque, de vuelta, la gente se tiene que acostumbrar a eso. Pero lo vamos a hacer".