Cinco niños mueren de hambre en Pakistán aislados por el agua
Al menos cinco niños murieron de hambre en Pakistán, en una zona aislada por las inundaciones registradas en el país asiático, por las que ya perecieron al menos unas 1.600 personas y otras dos millones quedaron sin techo.

Martes 17 de Agosto de 2010

Al menos cinco niños murieron de hambre en Pakistán, en una zona aislada por las inundaciones registradas en el país asiático, por las que ya perecieron al menos unas 1.600 personas y otras dos millones quedaron sin techo.
  Las víctimas se registraron en el distrito montañoso de Kohistan, noroeste de Pakistán, aún aislada del resto del país debido al derrumbe de caminos y puentes, informaron medios locales, según la agencia de noticias italiana Ansa.
  Las inundaciones, las peores en la historia de Pakistán según las autoridades, fueron provocadas por intensas lluvias, comunes en esta época del año en la región.
  Alrededor de la quinta parte de la población del país, de 170 millones de habitantes, fue afectada por las inundaciones, que amenazaban extenderse al sur del territorio.
  En las últimas horas, la crecida del río Indo y sus canales vinculados causó nuevos daños en las regiones de Baluchistan y Sindh, lo que podría obligar a nuevas evacuaciones de hasta diez millones de personas, según las autoridades locales.  La Unicef, que comenzó la distribución de alimentos entre las víctimas, lanzó un llamado de auxilio a los niños, el grupo más vulnerable ante la falta de agua potable y comida entre los evacuados.
  La organización de la ONU estima que seis millones de niños quedaron sin casa o sin familia y que, entre ellos, al menos 2,7 millones necesitan con urgencia comida y agua potable para sobrevivir.
  El vocero de la ONU para las ayudas humanitarias, Maurizio Giuliano, dijo ayer en Islamabad que “3,5 millones de niños paquistaníes están fuertemente expuestos a enfermedades relacionadas con la calidad del agua, como el cólera y las diferentes formas de diarrea”.

Tragedia sin par. La zona fue visitada anteayer por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien dijo no haber asistido nunca en su vida a una tragedia de tales dimensiones.
  Las autoridades paquistaníes pronosticaron ayer un cese en las lluvias e intentaron transmitir tranquilidad a los afectados, pero agencias humanitarias advirtieron que la ayuda llega muy lentamente a los millones de personas sin agua ni comida.
  Los niveles de las aguas del río Indo, que atraviesa las llanuras de Pakistán, bajaron en Punjab, la provincia más poblada y golpeada por la catástrofe, aunque los niveles seguirán altos donde cedieron varios terraplenes.
  Según estimaciones de las Naciones Unidas, sólo llegó a sus arcas una cuarta parte de los 459 millones de dólares necesarios para desplegar la asistencia inicial que necesita Pakistán. (Télam)