China se prepara para celebrar la llegada del Año Nuevo lunar
El próximo jueves 7 comenzará el Año Nuevo chino 4706 bajo los auspicios de la Rata, aunque esta
vez de Tierra Yang, lo que no sucedía desde hace 60 años. En Buenos Aires, la comunidad oriental
del barrio de Belgrano adelantará los festejos para hoy, desde las 14. Se incluirá el clásico
desfile del Dragón y el León (dispensadores de suerte) por la calle Arribeños.
Domingo 03 de Febrero de 2008
El próximo jueves 7 comenzará el Año Nuevo chino 4706 bajo los auspicios de la Rata, aunque esta vez de Tierra Yang, lo que no sucedía desde hace 60 años. En Buenos Aires, la comunidad oriental del barrio de Belgrano adelantará los festejos para hoy, desde las 14. Se incluirá el clásico desfile del Dragón y el León (dispensadores de suerte) por la calle Arribeños.
Mito de la astucia. La leyenda china rescata que valiéndose de un ardid, la Rata fue la primera en llegar a la convocatoria de Buda y por tal razón inicia el zodíaco chino de 12 signos, el último de los cuales es el Chancho, cuyo reinado culmina el miércoles venidero.
Entre ambos están el Buey, el Tigre, el Conejo, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo y el Perro.
Cada animal rige un año, por lo que la sucesión se reinicia cada 12; sin embargo, un mismo animal recién vuelve a coincidir con el mismo elemento (agua, madera, fuego, tierra o metal), cada 60 años y cuando esto ocurre, como ahora, comienza un nuevo ciclo.
El anterior año de la Rata de Tierra Yang se registró entre el 10 de febrero de 1948 y el 28 de enero de 1949; pero el ciclo de 60 años allí iniciado se prolongará hasta este 6 de febrero.
Entre 1948 y 1949 se inventó el transistor; surgió el Boeing 307, primer avión comercial con cabina presurizada, lo que permitió vuelos a gran altura; se fundaron la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Atlántico Norte (Otan); y Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Pero también se produjo el comienzo de la Guerra Fría; el sitio a Berlín, que derivó en la construcción del muro; la independencia de Israel, con la consecuente guerra árabe-israelí; y el Bogotazo, en Colombia.
En otros años de la Rata sucedió el hundimiento del Titanic y la caída de la piedra movediza de Tandil (1912); la aparición de la Metro Goldwing Mayer (1924); el inicio de la Guerra Civil Española y la inauguración del Obelisco (1936).
La Argentina, nacida como nación independiente el 9 de julio de 1816, también es Rata, aunque no de Tierra, sino de Fuego Yang.
Según la leyenda, Buda convocó a su palacio sólo a los animales útiles al hombre, lo que eliminaba a la Rata. Sin embargo, el Gato, que descontaba que sería elegido, la invitó a que lo acompañara a condición de que lo despertara a medianoche para salir juntos y llegar primeros. Pero la Rata, envidiosa e impaciente, lo dejó durmiendo y se fue sola, lo que le impidió al Gato competir por un lugar en el zodíaco y determinó que desde entonces sea su peor enemigo.
En el camino la Rata se encontró con el Buey, al que se trepó; y así llegaron juntos y primeros a las puertas del palacio.
Cuando éstas comenzaron a abrirse, la Rata se coló por la rendija y brincó a los pies de Buda, quien la premió con el primer puesto zodiacal: “En nada le sirves al hombre, pero te le asemejas en su astucia”, le dijo.
“Ser Rata es necesitar más de lo que se tiene para vivir, es sentir que hay que almacenar en la alacena lo que se pueda antes del juicio final (...), es vivir acechando más que produciendo, para sacar mayor tajada”, describe Ludovica Squirru en su Horóscopo Chino 2008.
Sus predicciones (basadas en realidad en el I Ching) para el año de la Rata de Tierra Yang, apuntan a apostar a la creatividad y a la intuición, a cuidar las finanzas y los ahorros, a decir la verdad, a no arriesgar, ni caer en deudas, porque ya se sabe, la Rata es especialista en roer estructuras y derrumbarlas.
Mito de la astucia. La leyenda china rescata que valiéndose de un ardid, la Rata fue la primera en llegar a la convocatoria de Buda y por tal razón inicia el zodíaco chino de 12 signos, el último de los cuales es el Chancho, cuyo reinado culmina el miércoles venidero.
Entre ambos están el Buey, el Tigre, el Conejo, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo y el Perro.
Cada animal rige un año, por lo que la sucesión se reinicia cada 12; sin embargo, un mismo animal recién vuelve a coincidir con el mismo elemento (agua, madera, fuego, tierra o metal), cada 60 años y cuando esto ocurre, como ahora, comienza un nuevo ciclo.
El anterior año de la Rata de Tierra Yang se registró entre el 10 de febrero de 1948 y el 28 de enero de 1949; pero el ciclo de 60 años allí iniciado se prolongará hasta este 6 de febrero.
Entre 1948 y 1949 se inventó el transistor; surgió el Boeing 307, primer avión comercial con cabina presurizada, lo que permitió vuelos a gran altura; se fundaron la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Atlántico Norte (Otan); y Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Pero también se produjo el comienzo de la Guerra Fría; el sitio a Berlín, que derivó en la construcción del muro; la independencia de Israel, con la consecuente guerra árabe-israelí; y el Bogotazo, en Colombia.
En otros años de la Rata sucedió el hundimiento del Titanic y la caída de la piedra movediza de Tandil (1912); la aparición de la Metro Goldwing Mayer (1924); el inicio de la Guerra Civil Española y la inauguración del Obelisco (1936).
La Argentina, nacida como nación independiente el 9 de julio de 1816, también es Rata, aunque no de Tierra, sino de Fuego Yang.
Según la leyenda, Buda convocó a su palacio sólo a los animales útiles al hombre, lo que eliminaba a la Rata. Sin embargo, el Gato, que descontaba que sería elegido, la invitó a que lo acompañara a condición de que lo despertara a medianoche para salir juntos y llegar primeros. Pero la Rata, envidiosa e impaciente, lo dejó durmiendo y se fue sola, lo que le impidió al Gato competir por un lugar en el zodíaco y determinó que desde entonces sea su peor enemigo.
En el camino la Rata se encontró con el Buey, al que se trepó; y así llegaron juntos y primeros a las puertas del palacio.
Cuando éstas comenzaron a abrirse, la Rata se coló por la rendija y brincó a los pies de Buda, quien la premió con el primer puesto zodiacal: “En nada le sirves al hombre, pero te le asemejas en su astucia”, le dijo.
“Ser Rata es necesitar más de lo que se tiene para vivir, es sentir que hay que almacenar en la alacena lo que se pueda antes del juicio final (...), es vivir acechando más que produciendo, para sacar mayor tajada”, describe Ludovica Squirru en su Horóscopo Chino 2008.
Sus predicciones (basadas en realidad en el I Ching) para el año de la Rata de Tierra Yang, apuntan a apostar a la creatividad y a la intuición, a cuidar las finanzas y los ahorros, a decir la verdad, a no arriesgar, ni caer en deudas, porque ya se sabe, la Rata es especialista en roer estructuras y derrumbarlas.