Jueves 10 de Diciembre de 2009
Ya en los primeros días de la cumbre climática, los Estados ricos y los pobres en Copenhague han protagonizado una fuerte pelea. El jefe de la delegación china, Su Wei, increpó ayer acaloradamente a la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Japón y sus objetivos de reducción por considerarlos insuficientes.
La UE, por su parte, reprochó a China el bloqueo de discusiones abiertas sobre la reducción de gases de efecto invernadero en los grupos de trabajo. Sudán criticó que con la cumbre los países industrializados ahora supuestamente también persiguen objetivos colonialistas en política climática. Ese país es actualmente portavoz de más de un centenar de países en vías de desarrollo en en el grupo de Estados del G77.
La discusión se caldeó a causa de un borrador de acuerdo del primer ministro danés Lars L›kke Rasmussen, que fue presentado en la conferencia. El documento menciona que los países en vías de desarrollo sólo podrán elevar sus emisiones hasta un máximo no definido y que después las deben reducir. “En los países pobres muchas personas ni siquiera tienen tomacorrientes”, se indignó Su.
“Las emisiones de Estados Unidos continúan aumentando, pese a que el país hace años que está plenamente industrializado”, señaló Su. El objetivo del presidente estadounidense Barack Obama de reducir los gases de efecto invernadero de 2005 a 2020 en un 17 por ciento es insignificante, criticó.
En lo que a la UE se refiere, China calculó que a partir de 2013 reduciría sus emisiones de gas anuales de forma muy inferior a la que lo hará hasta entonces. Los objetivos chinos, en cambio, se corresponden con las exigencias a países en vías de desarrollo recogidas en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. China pretende reducir sus gases contaminantes (de acuerdo con el nivel de crecimiento económico) entre un 40 y un 45 por ciento hasta 2020 respecto a los niveles de 2005.
A su vez, Su arremetió contra la ayuda inmediata a países en vías de desarrollo de 10.000 millones de dólares (6.700 millones de euros) respectivamente entre 2010 y 2012, propuesta por el responsable de cambio climático de la ONU, Yvo de Boer. “Unos 10.000 millones de dólares, desde un punto de vista global, no llegan ni a dos dólares por persona”, comentó y añadió que con ese importe “uno no puede ni pagar un café en Copenhague”. l