Miércoles 26 de Diciembre de 2007
Pekín.-
En el “libro blanco” sobre energía publicado hoy por el Consejo de Estado en Pekín, China manifestó el compromiso de fomentar el uso de energía limpia, pero reconoció que seguirá dependiendo durante mucho tiempo del carbón como principal fuente de energía.
Sin embargo, el gobierno de Pekín aseguró que el desarrollo económico de China y de su sector energético no supone una amenaza para la seguridad energética global, informó la agencia de noticias alemana DPA.
Actualmente, China es el segundo productor y consumidor mundial de energía, por lo que este país asigna una gran importancia a la protección del medio ambiente y a las medidas que eviten el cambio climático global, explicó el informe oficial.
El documento no mencionó metas vinculantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pero apuntó al fomento de las energías hidráulica y eólica, así como de la energía nuclear y el gas natural. (Télam)