Sábado 14 de Enero de 2023
China informó que unas 60.000 personas murieron por coronavirus desde el levantamiento de las restricciones sanitarias el 7 de diciembre pasado. La información llega después de quejas de otras naciones y la OMS sobre que China no publicaba datos sobre la pandemia. A más de tres años de iniciada la pandemia en China, el país vuelve a ser motivo de preocupación para el resto del mundo.
Al pasar bruscamente de un régimen muy restrictivo, denominado “Covid cero”, a uno totalmente permisivo el 7 de diciembre, China produjo una verdadera erupción de contagios y enfermos graves. Los hospitales y sanatorios de Pekín y otras ciudades se llenaron de casos.
China levantó las restricciones, en respuesta a multitudinarias protestas contra las medidas. El régimen “Covid cero” había dañado además a la economía china.
Pese a que era evidente que el número de casos se disparó y que los muertos eran muchos, tal como podía verificarse en funerarias y crematorios, China se atenía a unos datos ridículos, hasta que hace unas semanas prefirió no dar más información. Entre tanto, cientos de millones de chinos viajaron por el país y al extranjero, para aprovechar las primeras vacaciones del Año Lunar Chino sin restricciones en tres años. Esta migración masiva hace temer que China esté “exportando” nuevamente el Covid al resto del mundo.
El silencio de China le valió las críticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pekín cambió su metodología para contabilizar las muertes por Covid-19, y ahora solo se incluyen personas que fallecieron directamente de insuficiencia respiratoria causada por coronavirus. Esto implica que un gran número de muertes dejaron de ser registradas, aunque figuran en las estadísticas como “asociadas”. La manipulación es evidente.
En medio de las críticas, la Comisión Nacional de Salud dio ayer su primer balance de la pandemia desde el levantamiento de las restricciones sanitarias el mes pasado. “Un total de 59.938” muertes relacionadas con Covid-19 se registraron “entre el 8 de diciembre de 2022 y el 12 de enero de 2023”, declaró Jiao Yahui, jefa de administración médica de la Comisión Nacional de Salud de China. De estas muertes, 5.503 fueron causadas directamente por insuficiencia respiratoria relacionada con Covid-19. Es decir, un 10%. China admitió que hubo 54.435 fallecimientos que se debieron a “enfermedades subyacentes” asociadas al coronavirus.
La autoridad china agregó que la ola de contagios “parece” haber alcanzado su pico y que el número de hospitalizaciones descendió durante los últimos días “tanto en las ciudades como en las zonas rurales”. La edad media de los fallecidos es de 80,3 años y nueve de cada 10 fallecidos tenían 65 años de edad o más, de acuerdo con el balance presentado por Jiao. Pero esta cifra de casi 60 mil fallecidos en algo más de un mes no tiene en cuenta los fallecimientos fuera del sistema hospitalario. De manera que la cifra luce como subestimada a ojos de epidemiólogos independientes.
La OMS expresó varias veces sus dudas sobre los datos epidemiológicos de China y ayer volvió a pedir información “más detallada” sobre la real situación. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, solicitó “un desglose cronológico más detallado de los datos por provincia”, en una conversación telefónica con Ma Xiaowei, director de la Comisión Nacional de Salud de China. “Tedros también reiteró la importancia de una mayor cooperación y transparencia por parte de China”, ya que la información “permite comprender mejor la situación epidemiológica y el impacto de esta ola” de la enfermedad en el país asiático y el resto del mundo, señaló la OMS. La OMS está “analizando esta información” y pide que “este tipo de información detallada se siga compartiendo con nosotros y con el público”.
Antes las críticas del organismo internacional, el gobierno chino respondió que la OMS adopte una postura “imparcial”. Pero sin dudas hoy es difícil la posición de China ante el resto del mundo. El miércoles pasado, las autoridades afirmaron que por el momento “no era necesario centrarse en el número exacto de muertes” relacionadas con el virus, sino en “tratar a los pacientes”.