Chile y Argentina invitan al Papa a un acto de reafirmación de la paz
La presidenta Michelle Bachelet especuló ayer sobre una posible participación del Papa Benedicto
XVI en el acto con que Chile y Argentina recordarán los 30 años de la mediación de Juan Pablo II en
el conflicto por la soberanía de las islas del austral canal Beagle.
Sábado 19 de Enero de 2008
La presidenta Michelle Bachelet especuló ayer sobre una posible participación del Papa Benedicto
XVI en el acto con que Chile y Argentina recordarán los 30 años de la mediación de Juan Pablo II en
el conflicto por la soberanía de las islas del austral canal Beagle.
“Vamos a hacer un acto en una zona común entre Chile y Argentina. Hemos invitado al secretario de Estado del Vaticano. Quién sabe, en una de esas, nos sorprende el Papa que viene”, dijo la mandataria.
Las presidentas Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner anunciaron que ambos gobiernos darán el máximo relieve a esta conmemoración y en conjunto invitaron a Benedicto XVI para que asista a un acto binacional de paz.
“Creemos que acá, en esta región, podemos decir que tenemos un compromiso por la paz”, completó.
La conmemoración de los 30 años de la situación prebélica entre Chile y Argentina, en diciembre de 1978, coincidirá con la puesta en marcha de la fuerza binacional chileno-argentina denominada Cruz del Sur, la cual tendrá equipamiento, estructura y financiamiento propios, y un comandante en jefe alternativo chileno y argentino.
Los dos gobiernos realizan intensas gestiones diplomáticas ante el Vaticano para que Cristina Fernández y Michelle Bachelet mantengan una audiencia privada conjunta con Benedicto XVI a fines de este año.
El objetivo es cerrar con ese gesto la conmemoración por el trigésimo aniversario del inicio de la mediación del cardenal Antonio Samoré por el diferendo limítrofe del Beagle.
La iniciativa ya fue consensuada por las jefas de Estado, tras frustrarse la idea primigenia de que el Pontífice visite los dos países el año próximo.
Ambas presidentas estiman que la recordación de aquella intervención del entonces Papa Juan Pablo II, que evitó una guerra entre países considerados hermanos, es una buena ocasión para promover “gestos bilaterales fuertes”.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, fue quien el 14 de noviembre último reveló en la Casa Rosada la intención de las primeras mandatarias de oficializar el convite, aunque puso las reservas del caso.
“No sé si será posible, porque el Santo Padre ya tiene programados todos los viajes internacionales, pero la invitación es buena porque habla de la voluntad de luchar por la convivencia pacífica y la colaboración de los pueblos del sur de América”, destacó el purpurado salesiano en su paso por el país.
Desde entonces los embajadores ante la Santa Sede trabajan en ponerle fecha al encuentro de Fernández y Bachelet con el Papa en el Vaticano, muy probablemente entre octubre y diciembre.
A pesar de que la propuesta alternativa parece ir tomando forma, fuentes gubernamentales reconocieron que todavía no hay precisiones ni una fecha cierta para la reunión. l (Télam y DyN)
“Vamos a hacer un acto en una zona común entre Chile y Argentina. Hemos invitado al secretario de Estado del Vaticano. Quién sabe, en una de esas, nos sorprende el Papa que viene”, dijo la mandataria.
Las presidentas Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner anunciaron que ambos gobiernos darán el máximo relieve a esta conmemoración y en conjunto invitaron a Benedicto XVI para que asista a un acto binacional de paz.
“Creemos que acá, en esta región, podemos decir que tenemos un compromiso por la paz”, completó.
La conmemoración de los 30 años de la situación prebélica entre Chile y Argentina, en diciembre de 1978, coincidirá con la puesta en marcha de la fuerza binacional chileno-argentina denominada Cruz del Sur, la cual tendrá equipamiento, estructura y financiamiento propios, y un comandante en jefe alternativo chileno y argentino.
Los dos gobiernos realizan intensas gestiones diplomáticas ante el Vaticano para que Cristina Fernández y Michelle Bachelet mantengan una audiencia privada conjunta con Benedicto XVI a fines de este año.
El objetivo es cerrar con ese gesto la conmemoración por el trigésimo aniversario del inicio de la mediación del cardenal Antonio Samoré por el diferendo limítrofe del Beagle.
La iniciativa ya fue consensuada por las jefas de Estado, tras frustrarse la idea primigenia de que el Pontífice visite los dos países el año próximo.
Ambas presidentas estiman que la recordación de aquella intervención del entonces Papa Juan Pablo II, que evitó una guerra entre países considerados hermanos, es una buena ocasión para promover “gestos bilaterales fuertes”.
El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, fue quien el 14 de noviembre último reveló en la Casa Rosada la intención de las primeras mandatarias de oficializar el convite, aunque puso las reservas del caso.
“No sé si será posible, porque el Santo Padre ya tiene programados todos los viajes internacionales, pero la invitación es buena porque habla de la voluntad de luchar por la convivencia pacífica y la colaboración de los pueblos del sur de América”, destacó el purpurado salesiano en su paso por el país.
Desde entonces los embajadores ante la Santa Sede trabajan en ponerle fecha al encuentro de Fernández y Bachelet con el Papa en el Vaticano, muy probablemente entre octubre y diciembre.
A pesar de que la propuesta alternativa parece ir tomando forma, fuentes gubernamentales reconocieron que todavía no hay precisiones ni una fecha cierta para la reunión. l (Télam y DyN)