Cerca de 40 mil argentinos sufren de trastornos de movimiento
Alrededor de 40 mil  personas padecen en Argentina trastornos en el movimiento causados  por una enfermedad neurológica denominada distonía. El trastorno provoca torceduras, posturas y movimientos  anormales, tales como sacudidas de cabeza o brazos, muchas veces  dolorosas.

Jueves 29 de Abril de 2010

Alrededor de 40 mil  personas padecen en Argentina trastornos en el movimiento causados  por una enfermedad neurológica denominada distonía, reveló hoy un  informe del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

La distonía es una enfermedad neurológica caracterizada por  trastornos del movimiento y se define como un síndrome de  contracción involuntaria y sostenida de uno o varios grupos  musculares.

Ese trastorno provoca torceduras, posturas y movimientos  anormales, tales como sacudidas de cabeza o brazos, muchas veces  dolorosas.

Gonzalo Gómez Arévalo, jefe de la unidad de movimientos  anormales del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro,  indicó que “muchas veces, los cuadros que presentan los pacientes  son muy severos y suelen generar distintos tipos de discapacidad”.

Las regiones del cuerpo más susceptibles de ser afectadas son  la cabeza, la cara, el tronco, los brazos y las piernas.

En muchos casos, puede hasta llegar a dificultar la  realización de movimientos voluntarios como caminar, hablar y  comer.

Silvia García, directora de la clínica de control motor de la  Fundación Favaloro, señaló que “la experiencia diaria en el  consultorio médico muestra fuertes indicios de que la población de  pacientes con distonía es mucho mayor de lo que se sospecha”.

García destacó que “en ocasiones no se diagnostica la distonía  como tal y eso, ocasiona demoras en los pacientes para recibir un  tratamiento adecuado”.

En ese sentido, el informe médico reiteró que cerca de 40 mil  argentinos sufre algún tipo de distonía y destacó la importancia  de que no sea subdiagnosticada.

García indicó que una de las opciones “efectivas de  tratamiento es la toxina botulínica en el foco de la distonía, que  inhibe la liberación” del neurotransmisor que causa el trastorno.  (Télam)