Martes 01 de Agosto de 2023
La Cámara Federal de Rosario rechazó el pedido de recusación del juez federal Marcelo Bailaque, hecho por la querella representada por Carlos Razzetti, el hijo de Constantino Razzetti, el dirigente peronista asesinado por sicarios vinculados a la Triple A en la madrugada del sábado 14 de octubre de 1973, frente a su casa de San Lorenzo 2674, de nuestra ciudad, según el fallo al que tuvo acceso este martes La Capital.
En la resolución, firmada por juez de Cámara José Guillermo Toledo y por el secretario de Cámara Esteban Falistocco, el tribunal de alzada ordenó “rechazar la recusación formulada por el fiscal general Adolfo Raúl Villatte, en relación al juez Marcelo Bailaque. Insértese, hágase saber, comuníquese en la forma dispuesta en la Acordada 15/2013 de la CSJN y oportunamente devuélvanse los autos al juzgado de origen”.
En este sentido, el querellante Carlos Razzetti declaró a La Capital sobre el rechazo a su pedido de recusación del juez Bailaque que “es una locura desde todo punto de vista, después de que dos veces (el abogado defensor del extinto ex senador Luis Rubeo padre) Gustavo Feldman pidiera que se anulara toda la causa, cuando justamente la Unidad Fiscal de Asistencia a las Víctimas de Delitos contra los Derechos Humanos fue creada como una fiscalía coadyuvante. Feldman pidió el sobreseimiento (de Luis Rubeo padre) y (el juez José Guillermo) Toledo se lo negó porque había pruebas para citarlo a declarar, condenarlo y, por lo menos, darle una pena de prisión domiciliaria, pero Bailaque no lo hizo y Luis Rubeo murió impune”.
Sobre el segundo pedido de sobreseimiento, Razzetti reveló que “cuando Feldman volvió a pedir el sobreseimiento, Bailaque se lo dio, entonces lo apelamos porque debería haber investigado, ellos dijeron que no podían hacerlo porque por derechos humanos debían respetar su edad, cuando en realidad Bailaque estaba obligado a investigarlo. Y así Rubeo se murió sin ser sobreseído”.
Consultado sobre el particular criterio de Bailaque de considerar al crimen de su padre fuera de la fecha de los crímenes cometidos por la Triple A en Rosario, Razzetti advirtió que “esa fecha de los crímenes de lesa humanidad se fue corriendo hasta la Masacre de Trelew (del 22 de agosto de 1972), primero, y hasta los Bombardeos a la Plaza de Mayo (del 16 de junio de 1955), después”.
Con respecto al futuro de la causa del crimen de su padre, que el 14 de octubre próximo cumplirá medio siglo de impunidad, Razzetti advirtió que “la fiscalía también puede recusar al juez, pero no lo hacen porque saben que si lo recusan caen Bailaque y la familia de Rubeo. Es totalmente injusto, es una Justicia que no avanza, hay pruebas para haberlo procesado y condenado a (Luis) Rubeo (padre), a quien nunca llamaron a declarar, así como han dejado morir a testigos, y (el ex agente de Inteligencia Luis) Scarazzini no va a declarar y no pasa nada. Bailaque es el tapón retardatario del embudo de la Justicia. Ahora ni siquiera me deja ir por los autores materiales del asesinato de mi padre”.