Sábado 28 de Enero de 2023
Una biblia y un pastor, ese es el pedido de los rugbiers a días de conocer el veredicto del juicio que afrontan por el asesinato de Fernando Báez Sosa, perpetrado el pasado 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique de Villa Gesell. ¿Estrategia como destino a un pabellón religioso o convicción?
Los ocho imputados demostraron su temor por separarse en la cárcel tras recibir la sentencia que la conocerán el lunes 6 de febrero. Es que las penas van desde un mínimo de 2 años a prisión perpetua de acuerdo a lo que entienda el Tribunal en base a las pruebas. Es por eso que decidieron apoyarse en la fe cristiana.
Al parecer, los imputados se volcaron al cristianismo a partir del encierro por lo ocurrido, aunque no habría que descartar una estrategia para solicitar ingresar todos juntos a un pabellón religioso.
“Le pido a Dios que sea algo bueno para todos”, clamó Luciano Pertossi, uno de los más complicados en términos procesales junto a Máximo Thomsen, También Ayrton Viollaz fue que hizo alusión a la fe que lo moviliza. "Que Dios los bendiga", dijo.
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Para Luciano y Lucas Pertossi, Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz y Blas Cinalli el temor intramuros crece día tras día puesto que la mayor preocupación para ellos es que sean separados tras la lectura del fallo.
Durante el encierro en la alcaídia de Melchor Romero pidieron distintos libros, entre ellos, los ejemplares de la Biblia, cuya lectura se volvió cada vez más asidua. Además, por pedido de sus familias, los ocho acusados también eran visitados por un pastor cristiano que viajaba desde Zárate a Melchor Romero para acompañarlos.
“Sus únicos pasatiempos detrás de rejas fue jugar a las cartas, alguna lectura -entre ellas las del Nuevo Testamento-, una radio y sin acceso a la televisión”, comentaron fuentes, según publicó el diario Crónica.