Domingo 11 de Septiembre de 2011
Las fuertes lluvias que afectaron a la provincia brasileña de Santa Catarina durante más de 72 horas y dejaron dos muertos y más de 927.000 damnificados dieron una tregua este fin de semana, permitiendo que comience el trabajo de reconstrucción de las viviendas y el retorno a los hogares.
Según informan hoy medios locales, las precipitaciones afectaron un total de 91 municipios y dejaron seis ciudades en estado de calamidad pública y 37 en estado de emergencia. Dos muertes fueron confirmadas hasta el momento. Efectivos del Ejército y de la Fuerza Aérea Brasileña, así como centenares de voluntarios, se encuentran en las zonas afectadas para ayudar en los trabajos de reconstrucción de casas, puentes y carreteras y distribuir alimentos, agua y medicinas entre los miles de desalojados, que se hospedan en escuelas e iglesias.
Pese a que el nivel de los ríos continúa bajando, la Defensa Civil alerta que la situación es aún crítica en varios municipios, y no se descartan posibles desmoronamientos de tierra. “La mejora del tiempo no disminuye los daños registrados en ciudades que decretaron situación de emergencia o calamidad pública”, dijo el mayor Emerson Emerim, de la Defensa Civil.
La expectativa es que en la tarde de hoy quede liberada la carretera federal BR-470, para que se pueda hacer llegar por tierra asistencia al municipio de Río do Sul, que está incomunicado. En tanto, la población está recibiendo orientación para prevenir la aparición de enfermedades infecciosas que puedan derivar del agua estancada por las inundaciones. El pronóstico del tiempo para las próximas horas es de sol y no se prevén lluvias en la región, lo que augura un próximo retorno de los desplazados a sus hogares. (DPA)