Martes 31 de Enero de 2012
Las autoridades estatales mexicanas anunciaron ayer la captura de un presunto miembro del cartel de las drogas de Los Zetas en el estado norteño de Nuevo León, acusado de al menos 75 homicidios, entre ellos de varios pasajeros de ómnibus supuestamente confundidos con integrantes de grupos rivales.
El procurador de Nuevo León, Adrián de la Garza, informó que la autoridad detuvo recientemente a Enrique Elizondo Flores, alias "El Arabe", quien presuntamente era responsable para Los Zetas de detectar y asesinar a integrantes de grupos rivales que intentaran entrar a algunas zonas del estado.
Las autoridades estatales dijeron que "El Arabe" confesó su participación en los crímenes y ser miembro de Los Zetas.
El hombre, de 35 años, dijo a las autoridades que había trabajado en la zona al menos por tres años y que junto con otros supuestos sicarios comenzaron en enero de 2011 a secuestrar pasajeros de ómnibus que llegaban a la estación de la municipalidad de Cerralvo, refirió el vocero de seguridad de Nuevo León, Jorge Domene.
El grupo con el que trabajaba asesinó al menos a 92 personas en tres ataques en enero y marzo de 2011, de los cuales 36 homicidios habrían sido cometidos directamente por "El Arabe".
Muchas de las víctimas eran originarias del estado central de Guanajuato, incluida la ciudad de Celaya.
"El confiesa haber participado en el homicidio de 35 personas de este autobús... también en el mes de marzo hay otro evento similar en donde nueve pasajeros son privados de la vida en otro autobús", dijo Domene.
El portavoz añadió que "El Arabe" se caracterizaba por "torturar, mutilar, privar de la vida a sus víctimas y luego calcinarlas".
El presunto miembro de los Zetas fue detenido el 20 de enero, aunque su captura se anunció recién ayer.
"El Arabe" era responsable de evitar la llegada de grupos de carteles rivales en Cerralvo y General Treviño, municipios de Nuevo León.
Desde la primera mitad del 2011 comenzaron a conocerse casos de ataques a ómnibus de pasajeros a raíz de la detección de diversas fosas clandestinas en el estado norteño de Tamaulipas, vecino a Nuevo León.
Las autoridades recuperaron 193 cuerpos de fosas clandestinas en la Municipalidad de San Fernando, en Tamaulipas, el año pasado. Miembros de Los Zetas detenidos declararon que entre las víctimas había pasajeros de ómnibus de la zona.
El motivo del secuestro no ha sido clarificado, aunque funcionarios han sugerido en los últimos meses que podría haber sido una estrategia del grupo para reclutar de manera forzada a algunas personas.
El noreste de México, incluido Nuevo León, se ha visto afectado en los últimos años por ataques y asesinatos que autoridades han atribuido a una disputa violenta de los carteles rivales de Los Zetas y del Golfo, los cuales rompieron hacia 2010 una alianza que mantuvieron por cerca de una década.
La violencia atribuida a la delincuencia organizada ha dejado más de 47.500 asesinatos en todo el país desde diciembre de 2006 y hasta septiembre de 2011.
Espeluznante
“El Arabe” confesó que el 2 de mayo de 2010 sostuvo un enfrentamiento contra el cártel del Golfo en una carretera de Tamaulipas y que en el fuego cruzado murieron una madre y su hija, a quienes calcinó y enterró en Cerralvo. En octubre de 2011 mató a un matrimonio y a su hija de seis años que viajaban en una camioneta. También asesinó a seis policías.