Jueves 13 de Marzo de 2008
Un tribunal siciliano dictaminó que un mafioso italiano quede bajo arresto domiciliario porque es tan gordo que no hay lugar para él en ninguna prisión del país. Salvatore Ferranti, quien pesa 210 kilos, se fue a su casa tras permanecer seis meses en cuatro prisiones italianas, dijo su abogado al confirmar un informe de un diario local.
Oficiales en las dos primeras prisiones dijeron que constantemente debían ayudar a Ferranti, de 36 años, a vestirse y desvestirse, moverse e ir al baño.
En las otras cárceles, oficiales comentaron que no había una cama lo suficientemente grande para el hombre, que no cabía por la puerta del baño y que no hubieran podido hacer nada si Ferranti debía ser llevado al hospital en una emergencia.
Ferranti fue acusado de pertenecer al clan mafioso liderado por Salvatore Lo Piccolo, el "capo de todos los capos" arrestado en noviembre último. l (Reuters)