Candela: cayó un remisero con prontuario
Un remisero de 35 años, con antecedentes penales, fue llevado anoche demorado a una comisaría para ser indagado en la causa por el crimen de la niña Candela Rodríguez...

Martes 13 de Septiembre de 2011

Un remisero de 35 años, con antecedentes penales, fue llevado anoche demorado a una comisaría para ser indagado en la causa por el crimen de la niña Candela Rodríguez, ocurrido el 31 de agosto en Villa Tesei. El hombre se llamaría José Luis Flores y se apodaría "El Pollo" .

Los policías encontraron en el allanamiento notas, teléfonos, ropa y un pistola 9 milímetros, objetos que serán peritados, reportaron fuentes policiales.

Fuentes del caso señalaron que habrían llegado a este nuevo imputado tras una serie de escuchas y por ello efectivos de la DDI de Morón fueron ayer a la tarde a una vivienda precaria ubicada en la calle Galeno al 1100, en William Morris, a pocos metros del cruce con el acceso Oeste, donde procedieron a aprehenderlo ante su familia.

La justicia de Garantías de Morón liberó a los tres sospechosos acusados de encubrimiento agravado, que estaban presos desde hace una semana. Se trata del tornero Alfredo Monteros, de 75 años; su hijo homónimo, de 36 años, y el fletero Gustavo Valenzuela, de 44 años y dueño de la camioneta Trafic blanca que es investigada para determinar si en ella trasladaron el cadáver de Candela.

Queda tras las rejas Hugo Bermúdez, a quien un testigo de identidad reservada señaló como el hombre que habría matado a Candela por una supuesta mala relación que tenía con los padres de la niña. Y también permanecen detenidos Gladys Cabrera, dueña de la casa de la calle Kiernan 992 -en la que hallaron huellas de ADN de Candela y que ayer fue allanada nuevamente-, y Néstor Ramón Altamirano, el carpintero de 56 años que cuidaba al perro de esa vivienda ante la ausencia de sus dueños y al que sus amigos y vecinos consideran un "perejil". Su abogado, Matías Morla, denunció por falso testimonio al testigo de identidad reservada y reclamó su inmediata detención. "Creemos que este hombre miente para cobrar la recompensa oficial, por eso pedimos que se libre oficio al Ministerio de Seguridad para determinar si cobró o no", dijo el defensor Morla. Según el testigo clave, Candela habría sido secuestrada por el carpintero, su esposa y un sobrino que la llevaron a su casa, de la calle Charrúas 1081, de Hurlingham, y horas después la trasladaron a la casa de la calle Kiernan, donde la mantuvieron secuestrada hasta que "a Hugo se le fue la mano" y la mató.

Ayer trascendió que la nena pudo haber sido violada durante su cautiverio. Es que pese a que la autopsia había determinado que no hubo ataque sexual, una patóloga le habría enviado un informe al fiscal Marcelo Tavolaro dando cuenta de que la nena presentaría signos de haber sido abusada en los días previos a su muerte. Los voceros del Ministerio Público de Morón evitaron confirmar públicamente esta novedad. (Télam y DyN)