Lunes 18 de Agosto de 2008
"Los alambrados de José Menéndez y la introducción de cientos de miles de lanares en la tierra de los onas, a fines del siglo XIX, espantaban los guanacos, sustento de los selk’nam, quienes vieron una alternativa en el «guanaco blanco» (como le decían a la oveja), desconociendo que era propiedad privada de los estancieros", señaló Antonio Díaz Fernández, lingüista especialista en lengua mapuche
"Los hacendados se organizaron y comenzó la cacería. En la matanza de Cabo Domingo, Mac Lennan (alias Chancho Colorado), administrador de José Menéndez, dejó un saldo de 400 cadáveres esparcidos e insepultos", denunció.
"Envenenamiento de ovejas con estricnina para obsequiarles a los selk’nam y envenenamiento de restos de ballenas varadas antes de que los selk’nam las consumieran eran otras tácticas de los Braun Menéndez", dijo el descendiente del pueblo diaguita.
Además agregó: "La expedición de Ramón Lista perpetró una masacre de 28 varones en Bahía San Sebastián en 1887 y muchas mujeres fueron tomadas prisioneras y deportadas a Buenos Aires". "En la Misión San Rafael (isla Dawson) el padre Fagnano en 1890 recibía a cautivos para civilizarlos, pero los tres mil enviados a la isla Dawson murieron", advirtió Fernández .