Buscan a un cura brasileño que volaba con mil globos
Un sacerdote católico brasileño que se perdió en el mar cuando trataba de batir un récord de vuelo con mil globos de fiesta era buscado ayer por aviones y barcos.

Miércoles 23 de Abril de 2008

Un sacerdote católico brasileño que se perdió en el mar cuando trataba de batir un récord de vuelo con mil globos de fiesta era buscado ayer por aviones y barcos. Se trata de Adelir Antonio Di Carli, de 42 años, quien había partido el domingo por la mañana desde la ciudad de Paranaguá, en el estado de Paraná, después de oficiar una misa.

"Creemos que todavía está vivo, hay muchas islas en la región", aunque "la corriente (en el mar) es muy fuerte", dijo Joao dos Santos Junior, del Cuerpo de Bomberos de Sao Francisco do Sul, en el vecino estado de Santa Catarina.

El sacerdote habría derivado hacia las poblaciones costeras sureñas de Penha y Picarra.

Di Carli pretendía dirigirse hacia el oeste de Paraná, tierra adentro, y marcar un récord de permanencia en el aire sostenido por globos de fiesta multicolores inflados con helio, pero el viento lo alejó hacia el sur, mar adentro.

El sacerdote es responsable de la Pastoral de Carreteras en Paranaguá (PCP), que ayuda a los camioneros, y también quería recaudar fondos.

El párroco, que tenía dos teléfonos móviles y un equipo de localización por GPS, pidió ayuda al servicio de salvamento marítimo por última vez el domingo por la noche, unas siete horas después de su partida, dijo Denise Gallas, coordinadora de la PCP.

Efectivos de la Marina, bomberos y pescadores participan en las tareas y recorren la costa, donde se encontraron muchos globos.

Di Carli es un aficionado de los vuelos con globos de fiesta.

Antes de su intento por superar el récord de 19 horas de permanencia en el aire con esa modalidad, que ostenta un estadounidense, había realizado una prueba en enero.

En ese momento, había partido de Ampére, en Paraná, y llegó a territorio argentino tras 4 horas y 15 minutos de vuelo.

Un avión militar halló anoche decenas de globos de colores cerca de la costa sureña brasileña, pero los pilotos no pudieron ver al sacerdote. l (Télam)