Viernes 11 de Marzo de 2011
La Cámara de Apelaciones y Garantías de Junín confirmó ayer que el futbolista de River Plate Diego Buonanotte no tuvo responsabilidad en el accidente en el que murieron tres de sus amigos, cuando conducía su auto en la localidad bonaerense de Arribeños y perdió el control.
El abogado del jugador, Diego Del Ciervo, explicó que en el fallo se mencionó “la conducción del rodado a una velocidad prudente, moderada y reglamentaria”, y se puso énfasis en que “el estado de la ruta era deplorable”.
“Se tuvo en cuenta que el resultado final lamentado no es achacable a la conducta de Diego Buonanotte y esto es lo central”, explicó el defensor.
La Cámara también consideró que el futbolista no estaba ebrio cuando manejaba, “a pesar de su edad y de haber ido a un lugar de diversión nocturna”, y destacó “la responsabilidad humana de conducir a amigos a esa hora de la madrugada, donde no se vio tentado a consumir alcohol”, dijo el letrado.
El volante de River Plate ya había sido sobreseído en noviembre pasado por la jueza de Garantías de Junín, Marisa Muñoz Saggese, quien entendió que no había actuado con “imprudencia o negligencia”.
Esa medida fue apelada por el fiscal Carlos Colimedaglia, quien en octubre de 2010 había solicitado que el futbolista fuera sometido a juicio oral por triple homicidio culposo, el cual prevé una pena de seis meses a cinco años de cárcel.
El accidente ocurrió en la madrugada del 26 de diciembre de 2009 en la localidad de Arribeños, cuando el auto que conducía Buonanotte por la ruta 65, rumbo a su ciudad natal, Teodelina, se despistó y terminó incrustado en un árbol.
Los peritos concluyeron que el vehículo salió de la calzada por el agua de lluvia acumulada en sectores de la ruta hundidos por el peso de los camiones.
Expertos policiales detectaron que en el lugar de la ruta 65 donde se accidentó el Peugeot 307 negro que manejaba Buonanotte había charcos de hasta tres centímetros de profundidad que pudieron haber desestabilizado el vehículo.
Además, determinaron que el auto se despistó al perder adherencia sus gomas por el acuaplaning y colisionó contra dos árboles, y que al hacerlo contra el segundo el auto “se abrazó” y se deformó como una herradura.
A raíz del accidente, tres amigos de la infancia del jugador, Alexis Fulcheri (21), Emanuel Melo (21) y Gerardo Suñé (24) murieron, mientras que Buonanotte sobrevivió porque era el único que llevaba puesto el cinturón de seguridad.
El volante “millonario” estuvo internado 12 días, fue operado por una fractura de húmero que lo alejó de las canchas varios meses y desde el momento del hecho recibe asistencia psicológica. l (Télam)