Brutal agresión de una patota al encargado de un edifico: se defendió con palo de escoba
Los agresores se bajaron de un auto a vomitar y orinar en la vereda y cuando fueron reprendidos por el portero lo golpearon salvajemente. Fue en el barrio porteño de Palermo.

Miércoles 30 de Agosto de 2023

El encargado de un edificio fue blanco este miércoles de una brutal agresión de parte de cinco jóvenes que se bajaron de auto a vomitar y orinar en la vereda del inmueble a cargo de la víctima. Por las heridas que recibió en el ataque, tuvo que se atendido en un hospital. El incidente se registró en el barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires.

El portero, de 49 años, estaba limpiando la entrada del edificio ubicado en avenida Córdoba y Malabia cuando de un automóvil bajaron un grupo de jóvenes que volvían de una larga noche de excesos. A ver que estaban ensuciando lo que él acababa de baldar, el hombre le pidió que se fueran. Ante su negativa, se suscitó el altercado.

La pelea se prolongó durante varios minutos durante los que el trabajador recibió una fuerte golpiza. Un cafetero que se acercó a rescatar al encargado recibió varios piedrazos en el cuero. Según le relato de testigos, los jóvenes estaba visiblemente alterados, acaso alcoholizados o bajo los efectos de alguna sustancia energizante.

Tengo un fuerte dolor de cabeza y se me nubló la vista, recibí un fuerte golpe en la cabeza. Están locos los pibes. Me rodearon y me tiraron de todo: botellas, palos, piedras”, contó a El Trece el encargado, cuando se encontraba en la guardia de un hospital porteño. “Iban y volvían, iban y volvían. Me atacaban de todos lados”, agregó.

pelea callejera.mp4
Your browser doesn’t support HTML5 video

En tanto, el cafetero relató: "Vi que unos chicos estaban peleando con el señor de la portería, con palazos, botellazos, todo. Corrí y traté de separarlos. Lo metí para adentro y se fueron”. El muchacho calculó que el episodio habría durado “entre cinco y diez minutos”.

“Me tiraron un piedrazo en el hombro. En el momento no lo sentí, en un rato iré a la guardia”, contó. Sobre los jóvenes dijo que parecían “borrachos y drogados”. “Los fines de semana es muy común que pase esto, tipo cinco de la mañana, acá o a la salida de un boliche”, concluyó.