Lunes 26 de Mayo de 2008
Los homosexuales fueron perseguidos, encarcelados e incluso asesinados durante el régimen del dictador Adolf Hitler. El olvido al que fue sometido ese hecho durante años, sobre todo en la posguerra, encontrará su fin mañana, cuando el país inaugure un monumento en su memoria en el corazón de Berlín. Alemania cuenta ya desde 2005 con un imponente monumento al holocausto nazi, que recuerda a los millones de judíos asesinados por el régimen de Hitler. La obra, un imponente conjunto de 2.711 bloques de hormigón de distinta altura, es obra del arquitecto estadounidense Peter Eisenman.
Hasta ahora faltaba un “símbolo visible en un lugar importante del sufrimiento de esas almas maltratadas”, los homosexuales, como dijo Christina Weiss, quien era ministra de Cultura cuando la Cámara baja del parlamento alemán aprobó la creación del monumento a los gays en 2003. (DPA)