Bergoglio viaja al Vaticano para despedirse de Benedicto XVI y elegir el nuevo Papa
El arzobispo de Buenos Aires partira hacia la Santa Sede el martes para participar de la asamblea, que empezaría en los primeros días de marzo y que definirá el nombre del nuevo jefe de la Iglesia Católica.

Domingo 24 de Febrero de 2013

El arzobispo de Buenos Aires,  cardenal Jorge Bergoglio, viajará el próximo martes hacia El  Vaticano para despedir al renunciante Papa Benedicto XVI y  participar del cónclave que elegirá al sucesor, aunque planea un  regreso “rápido”.
Según revelaron fuentes eclesiásticas a Noticias Argentinas,  Bergoglio pasó los últimos días trabajando “full time” en temas  inherentes a su función como arzobispo de Buenos Aires, para dejar el camino allanado durante su ausencia.

Por eso, entre otras cosas, no ofició la misa en recuerdo de  las víctimas de la Tragedia de Once, realizada en la Catedral  Metropolitana -frente a la Plaza de Mayo-, donde estuvo su obispo  auxiliar Eduardo García.

Lo cierto es que esta previsión encierra un motivo: el cónclave que empezará seguramente los primeros días de marzo, post oficialización de la renuncia de Benedicto XVI. Pero, pese a los trascendidos que lo mencionan como “papable”, los voceros aclararon que Bergoglio planea un “rápido regreso a  Buenos Aires”, alimentando la leyenda -nunca confirmada- de que en el último cónclave que eligió a Benedicto XVI, el primado de la Argentina había ganado una primera votación y desechó la  posibilidad.

Aunque la razón más justificada radica en que esta vez la  Iglesia elegiría un Papa “joven” y Bergoglio con sus 77 años  cumplidos en diciembre pasado no calificaría. Pero Bergoglio será uno de los dos argentinos que votarán en la Capilla Sixtina, donde se realiza el cónclave.

El otro, cuyo nombre tiene un poco más de fuerza entre la lista de “papables”, es Leonardo Sandri (69), actual prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y que vive en Vaticano. Lo particular es que entre estos dos candidatos existe una  áspera interna, que recrudeció en diciembre pasado cuando Sandri  viajó a la Argentina para pasar las Fiestas y la presidenta  Cristina Kirchner lo recibió, a pesar de que en el Gobierno lo  miran con algo de recelo.

Sandri es enemigo declarado del cardenal Bergoglio y hay  quienes dicen que Sandri militó desde el Vaticano para que Bergoglio no fuera electo al frente del Episcopado argentino. Lo interesante es que el nuevo Papa tendrá que designar al reemplazante de Bergoglio como arzobispo de Buenos Aires, ya que  como indica la Ley Canónica, presentó su renuncia por edad  avanzada en diciembre de 2011, cuando cumplió 75 años.

Igualmente, El Vaticano se guarda el derecho a designar a su  reemplazante y mientras tanto Bergoglio sigue al frente de la  diócesis más importante de la Argentina.

La renuncia de Benedicto XVI seguramente atrase aún más el  reemplazo para Bergoglio: “Al menos hasta fin de año”, afirmaron a Noticias Argentinas las fuentes eclesiásticas consultadas. Pero también otros dos prelados argentinos estarán en el  cónclave, aunque por haber superado los 80 años sólo tendrán “voz” y no voto: el arzobispo emérito de Paraná Estanislao Esteban Karlic y el cardenal Jorge Mejía, quien durante muchos años estuvo a cargo del Archivo Secreto del Vaticano y reside en Roma.

Mientras tanto, en Buenos Aires, un día antes de la renuncia  formal del Papa Benedicto XVI, anunciada para las 20:00 del  próximo jueves, la Catedral Metropolitana de Buenos Aires será el  escenario de “una misa de acción de gracias por los ocho años del  pontificado” de Joseph Ratzinger.

La inusual homilía será realizada a las 12.30 del miércoles para agradecer la gestión del pontífice alemán, aunque no será oficiada por el jesuíta Bergoglio, quien ya estará en Roma, sino por el presbítero Alejandro Russo, rector de la iglesia erigida a fines del 1700.