Bergoglio le recriminó a Macri el malestar por su acuerdo con el matrimonio gay
El jefe de gobierno porteño basó su apoyo en su convicción personal Macri y dijo que “hay que aprender a vivir en libertad sin vulnerar los derechos de otros”. El cardenal no ocultó su malestar y advirtió que “constituye un signo de grave ligereza y sienta un serio antecedente legislativo para nuestro país y para toda Latinoamérica.

Martes 24 de Noviembre de 2009

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, reiteró hoy al jefe de gobierno porteño  Mauricio Macri el malestar de la Iglesia por su decisión de no apelar el fallo de la jueza Gabriela Seijas, que habilitó a una pareja de hombres a contraer matrimonio.

“El cardenal Bergoglio le reiteró que, al no apelar el fallo  de la jueza en lo contencioso administrativo sobre el matrimonio de personas del mismo sexo, había faltado gravemente a su deber de  gobernante y custodio de la ley”, aseveró el arzobispado de Buenos  Aires en un comunicado sobre la reunión que ambos mantuvieron hoy, a solas, en la curia metropolitana.

En un escueto texto, el arzobispado recordó que “la Constitución y los Códigos nacionales no pueden ser modificados por un juez de primera instancia”, en alusión a la magistrada que dictaminó la  inconstitucionalidad de dos artículos del Código Civil para  permitir el matrimonio homosexual.

En tal caso, advirtió la curia, “corresponde al mandatario del  Ejecutivo tomar todas las medidas para que haya certeza de la  legalidad del acto, que en este caso no la hay, y de allí surge la  obligación de apelar”.

Hace una semana, Bergoglio criticó públicamente que Macri no  haya apelado el fallo de Seijas, al considerar, en otro comunicado,  que la unión de parejas del mismo sexo implica “un desapego a la  ley”.

Asimismo, se mostró “sorprendido” por el respaldo del jefe  comunal a la sentencia judicial.

“Esto constituye un signo de grave ligereza y sienta un serio antecedente legislativo para nuestro país y para toda Latinoamérica”, advirtió el purpurado.

Macri calificó entonces la decisión judicial como “un paso muy importante” y dijo que “hay que aprender a vivir en libertad sin vulnerar los derechos de otros”, al argumentar las razones de su  decisión de no apelar.

Hoy, tras salir de la reunión de apenas 30 minutos con  Bergoglio, Macri reconoció que el purpurado le manifestó que “no estaba  de acuerdo que no haya apelado”.

El jefe comunal dijo ser “católico” y haber actuado por  “convicciones personales”, pero sostuvo que “en este punto tenemos opiniones diferentes” con Bergoglio.

El mandatario porteño insistió en que su decisión de no apelar  “tuvo que ver con convicciones personales, con el deber de un conductor de buscar la libertad e igualdad de todos los ciudadanos”.

“Lo que buscamos fue priorizar libertades”, remarcó.

Más allá de las críticas de Bergoglio por el matrimonio  homosexual, Macri manifestó confianza en que la relación con la Iglesia  “quede igual que siempre”.