"Bergoglio hizo una oración de liberación para extirpar el espíritu maligno de un joven"
El obispo Manuel Acuña, amigo del Papa, reveló que Francisco elevó una plegaria para liberar al joven de una opresión demoníaca.
Martes 21 de Mayo de 2013
El obispo Manuel Acuña, de la Parroquia El Buen Pastor en Santos Lugares, explicó que el Papa Francisco el domingo reaizó “una oración de liberación frente a una opresión demoníaca que estaba sufriendo ese muchacho”. Y aclaró la mínima diferencia que existe con la práctica del exorcismo. Además indicó que el Vaticano está “muy peleado” con los exorcistas.
“El exorcismo es la aplicación de un ritual de autoridad con oraciones de demanda, de orden, de extirpar un espíritu maligno. Aquí no hubo un ritual pero sí una oración de liberación”, detalló el obispo esta mañana en diálogo con el programa “Todos en La Ocho”.
Manuel Acuña es amigo de Jorge Bergoglio desde hace 12 años. Es parte de la escuela de exorcistas de Argentina, y este mismo viernes viajará a Colombia al primer congreso ecuménico de exorcistas de América.
“La oración de liberación es una oración de rogativa de la liberación de una persona que es puesta en manos de Dios para que libere, quite, aparte, esa opresión que está recibiendo”, expresó.
Cuando el Papa estaba celebrando Pentecostés, . “Ahí se ve como una persona de seguridad toma ese expediente que es como una historia clínica espiritual sobre la vida de este muchacho. Cuando el Papa impone sus manos, el joven abre su boca, expresa lo que nosotros conocemos como un gesto indudable, una queja que expresa el espíritu inmundo que se encuentra en ese momento en ese chico”.
En ese sentido aclaró que “inmundo, quiere decir fuera de este mundo” y explicó que “Roma tiene prudencia en hablar del tema porque no hay que demonizarlo todo, no es cuestión de encontrar al diablo en todas partes”.
Respecto a la que esta mañana emitió el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, el obispo Acuña afirmó: “El Vaticano está muy peleado con los exorcistas”.
“Hay en la teología una gran lucha por el reconocimiento de toda la existencia de una personalidad del mal, parece muy curioso que se discuta a estas alturas aquello que ha hecho Jesús y ha delegado a la Iglesia, que la Iglesia misma se detenga con una prudencia de que no debería presentar, pero justamente el Papa lo practica en el mismo acto de solicitud que el sacerdote hace”, indicó.
Amistad. Sobre su relación con Jorge Bergoglio indicó lleva doce años de amistad y que la semana previa a ser nombrado Papa estuvieron reunidos.
“El Papa es un hombre santo, este hombre, el cardenal Bergoglio, es un hombre de profundísima oración, y tiene una gran fe de que la oración produce milagros. En muchas oportunidades hablé con él en privado, incluso la semana previa que partía a la elección del reemplazante de Benedicto XVI estuvimos reunidos. Muchos dicen que sabía que iba a ser Papa, no lo sabía ni estaba en sus planes, ni en sus cálculos que no iba a volver a Buenos Aires, incluso tenía pensado retirarse, por eso creo que hizo un gran sacrificio en aceptar este pedido de Roma de ser el Papa”.
“Cuando coronaron a Benedicto XVI en vivo, él me invitó a orar con él durante una semana a ir al arzobispado a orar en privado con él, y ha sido para mi una de las experiencias más maravillosas de estos últimos poder encontrarme con el cardenal Bergoglio, es un hombre de una fuerte oración, muy profundo”, agregó.