Jueves 25 de Febrero de 2010
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, exigió ayer al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, que apele el fallo judicial que permite a una pareja de hombres contraer matrimonio en la Capital Federal y le recordó que "tiene la obligación" de hacerlo.
"Dado que el Poder Ejecutivo de la ciudad de Buenos Aires es el garante de la legalidad en la ciudad, el jefe de gobierno, a través del Ministerio Público, tiene la obligación de apelar el fallo", advirtió el arzobispado.
Pero, el Poder Ejecutivo porteño ya había anticipado que no lo hará y ayer fue ratificada esa decisión, según lo confiaron voceros oficiales y dirigentes macristas del ámbito legislativo.
La Iglesia rechazó así la decisión de la jueza en lo Contencioso Administrativo de la Capital Federal Elena Liberatori, quien hizo lugar a un amparo presentado por una pareja homosexual y ordenó que el Registro Civil le otorgue un turno para concretar la unión.
El arzobispado afirmó que ese fallo es "contrario" a la legislación vigente en el país, que regula el matrimonio como "una entidad civil integrada por un hombre y una mujer".
Tras señalar que "desde épocas ancestrales el matrimonio se entiende como la unión entre el varón y la mujer", aclaró que "su reafirmación no implica discriminación alguna".
El consecuencia con el llamamiento de Bergoglio, la Corporación de Abogados Católicos interpuso ayer un recurso de "nulidad" y "apelación" al fallo dictado por la jueza Liberatori. El colegiado solicita que se "decrete la nulidad de la sentencia dictada 22 de febrero de 2010". (Télam y DyN)
Refutación
La Comunidad Homosexual Argentina (CHA) afirmó ayer que el cardenal Bergoglio “no es el jefe de gobierno”, quien no sólo debe obedecer sino garantizar la Constitución porteña”. César Cigliutti, titular de la entidad, afirmó que “en su artículo 11, la norma establece la no discriminación de las personas a causa de su orientación sexual”.