Bergoglio afirmó que la pobreza también viola los derechos humanos
El jefe de la Iglesia habó advirtió también sobre la fuga de capitales argentinos al exterior y el agravamiento de las desigualdades en la sociedad argentina.

Miércoles 30 de Septiembre de 2009

El primado argentino, cardenal  Jorge Bergoglio, advirtió hoy que los derechos humanos "se violan no  sólo por el terrorismo, la represión y los asesinatos” sino también por la “extrema pobreza”, al tiempo que advirtió sobre el nivel  de fuga de capitales y el agravamiento de las “desigualdades”.

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina advirtió  que “no podemos acostumbrarnos a vivir con excluidos y sin equidad  social” y criticó la primacía de la “lógica mercantilista” que no  permite valorar el “serio daño” que la transferencia de capitales  al extranjero ocasiona en las condiciones económicas y la  estabilidad política de la Argentina.

Tras precisar que son “150 mil millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están en el país fuera del  circuito financiero”, llamó también a reflexionar sobre los  “aproximadamente dos mil dólares más” que, según los medios de  comunicación, se van por mes del país.

“Me pregunto, les pregunto: ¿qué podemos hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país en orden a saldar la  deuda social y generar las condiciones para un desarrollo integral  para todos?”, interpeló al disertar junto al rabino Sergio Bergman y la Senador Hilda González de Duhalde en un Seminario de  Políticas Públicas organizado por la Escuela de Posgrado Ciudad  Argentina, la Universidad del Salvador y la Universidad Carlos III de  Madrid.

Bergoglio sostuvo que “en nuestro caso, la deuda social son  millones de argentinas y argentinos, la mayoría niños y jóvenes, que  exigen de nosotros una respuesta ética, cultural y solidaria”, y  estimó que esto obliga a todos los actores sociales, pero en  particular al Estado, a trabajar para “cambiar las causas estructurales  y las actitudes personales o corporativas que generan esta  situación”.

El purpurado porteño consideró además que “la realidad  dolorosa” de la deuda social sólo podrá modificarse “a través de un  diálogo que permita lograr acuerdos para transformarla”, al recordar  que la deuda social exige “la realización de la justicia social”.

Bergoglio apeló a un texto de los obispos latinoamericanos para advertir que “los derechos  humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión, los  asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema  pobreza y de estructuras económicas injustas que originan grandes  desigualdades”.

El arzobispo insistió en que “la deuda social de la Argentina  apunta contra la dignidad humana”, por lo que consideró necesario  “reconstruir el tejido social”, para no violar “los derechos de  los ciudadanos de poder desarrollar una vida plena, activa y digna”.

“No podremos erradicar la exclusión y la pobreza si los pobres siguen siendo objetos, destinatarios de la acción  del Estado y de otras organizaciones en un sentido paternalista y  asistencialista, y no sujetos, donde el Estado y la sociedad generan  las condiciones sociales que promuevan y tutelen sus derechos y  les permitan ser constructores de su propio destino”, advirtió.

Bergoglio volvió a señalar que la deuda social en la Argentina  es hoy con “los excluidos, que no son solamente explotados sino  sobrantes y desechables”. “Con la exclusión social queda afectada en su misma raíz la  pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está  abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está afuera”,  sentenció. (DyN)