Sábado 08 de Febrero de 2020
La larga relación profesional entre el famoso fotógrafo italiano Oliviero Toscani, mundialmente conocido desde los años 80, y la empresa Benetton, terminó abruptamente esta semana. Toscani enfureció a los familiares de las 43 víctimas fatales de la caída del puente de Génova ocurrido en agosto de 2018 al minimizar el terrible accidente. Benetton, que es el concesionario del puente y la autopista del que formaba parte, decidió echarlo de inmediato.
“¿A quién le importa la caída de un puente?’’, preguntó Toscani en un programa de radio de la RAI, en respuesta a la polémica que causó una foto en la que aparecen los fundadores del movimiento de protesta política Sardinas junto con la familia Benetton. Esta es la propietaria de la empresa concesionaria del puente Morandi de Génova y de miles de km de autopistas en toda Italia.
La presidenta del comité para recordar a las 43 personas que murieron en el desplome del puente Morandi el 14 de agosto de 2018 consideró las declaraciones de Toscani “inoportunas y confusas’’. “Podría ser que (Toscani) viaje en helicóptero, y usar un puente sea para plebeyos’’, dijo Egle Possetti. “Desafortunadamente, muchos italianos cruzan puentes diariamente, y desafortunadamente algunas personas permanecerán por siempre debajo de ’ese puente’, y no precisamente debido a la caída de un rayo aislado. Cuarenta y tres muertes de inocentes valen poco para él, pero para nosotros lo son todo’’.
Toscani ofreció disculpas en una entrevista publicada en el diario La Repubblica. “Lo lamento. Más aún, me avergüenzo al disculparme. Me encuentro humanamente destruido y profundamente dolorido’’, declaró el artista que se hizo mundialmente famoso con sus fotos enlas que impulsaba valores de avanzada, como el rechazo del racismo y el apoyo a las diversidades sexuales. Pero pese a las disculpas de Toscani, el daño estaba hecho.
En un comunicado Benetton informó que el grupo y su presidente, Luciano Benetton, “se desvinculan completamente de las declaraciones del señor Toscani y reconocen la imposibilidad de continuar su relación profesional con su director creativo’’. Agregaron en el documento que “Luciano Benetton y la compañía entera renuevan su sincera solidaridad con las familias de las víctimas y con todos aquellos que han sido afectados por esta terrible tragedia’’.
La familia, en su calidad de accionista mayoritario de la compañía de carreteras Autostrade que daba mantenimiento en el momento del desastre al Puente Morandi, se ha visto en dificultades desde entonces, mientras el gobierno estudia revocar el acuerdo para administrar miles de kilómetros de carreteras de peaje en Italia. La familia Benetton, se afirma en Italia, ha hecho mucho más dinero con las concesiones de autopistas que con sus famosos tejidos de colores.
La fotografía de los fundadores del movimiento “Sardinas” junto a la familia Benetton ha sido duramente criticada como un tropiezo cometido por el grupo creado hace menos de tres meses. Desde su fundación en noviembre, el grupo ha movilizado a decenas de miles a protestar contra la creciente popularidad del populista de derecha Matteo Salvini, quien fue ministro del Interior y vicepremier hasta el año pasado. Los líderes del movimiento han reconocido que su presencia en la fotografía, en el centro cultural Fabrica de Benetton, fue algo “ingenuo’’. La Fábrica es el histórico centro cultural de los Benetton, y Toscani lo dirigía hasta hace pocas horas.
“Me siento muy bien”
Toscani, más allá de su pedido de disculpas en el diario La Repubblica, continuó la polémica,pero ahora con sus antiguos empleadores, los Benetton. “Me siento muy bien, me liberé de la responsabilidad de Autostrade alejándome de los Benetton. Cuando estaba allí estaba el problema del Puente Morandi... ahora se terminó, no debo más defender a nadie, solo a mí mismo. Es obvio que no quise decir lo que todos han interpretado”, comentó a la agencia ADNkronos, en una declaración publicada por el Corriere della Sera. Según el fotógrafo, su entrevista a la RAI fue “extrapolada y luego “mal interpredada” una frase aislada. “Esta es la comunicación moderna, ven...”, lamentó Toscani, quien se dijo “destruido humanamente”. Agregó que “yo, como hombre de la comunicación golpeado por la comunicación: quien a espada hiere, a espada muere”,comentó.