Batalla legal en España por un niño obeso
El gobierno español pidió la tutela de Moisés, un niño de nueve años que pesa 70 kilos, para intentar reconducir su dieta y evitar males mayores. El caso despertó una batalla legal en el país y reabrió el tema de la obesidad infantil en la sociedad.

Viernes 06 de Noviembre de 2009

El gobierno español pidió la tutela de Moisés, un niño de nueve años que pesa 70 kilos, para intentar reconducir su dieta y evitar males mayores. El caso despertó una batalla legal en el país y reabrió el tema de la obesidad infantil en la sociedad.

Moisés se encuentra desde hace unos días en paradero desconocido, escondido por la familia, que vive en Galicia y se niega a ingresarlo en un centro infantil, tal y como decretó un juez en septiembre último.

Mientras la policía buscaba ayer por todo el territorio gallego al pequeño, sus padres negaron que su vida corra peligro a causa del sobrepeso.

Su ingreso en un centro "va a ser tremendamente perjudicial para él, causándole traumas y perjuicios que pueden ser irreparables", sostuvieron los progenitores, Margarita Gabarres y Luis Montoya.

El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Ourense, donde vive la familia, interpuso anteayer una querella criminal contra los padres, a los que acusa de desobediencia y sustracción de menores. Esos delitos conllevan penas de prisión y podrían suponer incluso que el matrimonio perdiese la patria potestad sobre su hijo.

"Le pedimos al fiscal que no caiga en la tentación de ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes", respondieron los padres, que creen que existen "otras cuestiones de extraordinaria importancia" de las que debería ocuparse el fiscal en vez de hacerlo del caso de su hijo.

La pareja, no obstante, dejó ayer una puerta abierta a su entrega. No ven inconveniente, dicen, en que lo vean dos psicólogos independientes para que dictaminen "si el ingreso del niño en un centro de protección infantil es adecuado en este caso o si, por el contrario, dicha medida puede presentar algún tipo de trauma o perjuicio para el pequeño".

El caso de Moisés se remonta a 2004. Con cinco años pesaba 83 kilos, y las autoridades, tras recibir alertas de un centro sanitario, decretaron su seguimiento. "Hemos sido malos padres al darle todo lo que nos pedía", admitió su madre .

Según el fiscal, los padres no colaboraron en el intento de reconducir la dieta del niño, con la consecuencia de que el estado de salud del niño se agravó en los últimos meses, obligando a intervenir al gobierno regional de Galicia. l (DPA)