Miércoles 18 de Julio de 2012
La ciudad de Bariloche transita la temporada alta con un 70 por ciento de ocupación hotelera, buena nieve en las pistas de esquí y clima ideal para los deportes invernales, lo que marca una recuperación firme tras varias temporadas afectadas por distintos factores.
Así, va quedando en la historia el efecto adverso que generó en la industria turística regional la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle el año pasado, cuyas lluvias de cenizas recortaron dramáticamente la llegada de viajeros.
"La temporada marcha muy bien, coincidieron varios factores favorables, entre los que hubo una buena acción de pretemporada con presencia en los mercados prioritarios, y ahora se ven los resultados", evaluó Pablo Costa, secretario de Promoción y Márketing Turístico de la provincia de Río Negro.
Las nevadas de principios de julio dejaron en el cerro Catedral una acumulación suficiente para la práctica del esquí y el snowboard, y las heladas nocturnas complementaron la tarea para preservar la nieve en buenas condiciones.
Los últimos días se presentaron soleados, con escasa nubosidad, y con temperaturas que ascienden a los 10 grados de máxima, lo que hace a un clima muy agradable para los visitantes.
La Cámara hotelera barilochense precisó que la ocupación varía según el segmento, pero se mantiene en un promedio del 70 por ciento de la capacidad instalada, lo que refiere la presencia en la ciudad de unos 20.000 turistas a diario.
En el cerro Catedral también hay un gran movimiento, con la afluencia de entre 8.000 y 10.000 personas por día, según informó la empresa Alta Patagonia, concesionaria del complejo donde se realizarán competencias nacionales e internacionales de esquí y snowboard, partidos de polo y rugby en la nieve, y la Fiesta Nacional de la Nieve, ya en la tercera semana de agosto.