Baby Etchecopar: "Ayúdenme a seguir viviendo, yo también morí un poco"
El conductor radial regresó hoy a la emisora en la que trabaja, donde equiparó el tiroteo en el asalto que sufrió en su casa de la San Isidro con la Guerra de Malvinas, al graficar “cómo” volaban “los pedazos de cuerpos” en medio del enfrentamiento.

Lunes 02 de Abril de 2012

El conductor Angel “Baby”  Etchecopar aseguró hoy que todavía no tomó “conciencia de la  tragedia” que le tocó vivir hace tres semanas cuando se tiroteó con  ladrones dentro de su casa de San Isidro, dijo que no le desea a nadie pasar por esa situación y le pidió ayuda a la gente para “seguir viviendo”.

En su regreso a Radio 10 y a tres semanas del asalto donde él  y su hijo Federico (24) resultaron baleados y un delincuente  muerto, “Baby” agradeció el afecto de sus oyentes y al personal del  Hospital de San Isidro por salvar su vida y la de su hijo.

“Todavía no tomé conciencia de la catástrofe que tuvimos en  mi familia, en mi casa. Algo nos está pasando a los argentinos. No  entiendo qué nos pasa, en qué fallamos para que haya tanto odio y  esta costumbre de morir”, dijo. “Venía a pedirle a la audiencia que me ayuden a seguir  viviendo porque yo también me morí un poco. Yo amo lo que hago, yo  laburo desde el humor, que la gente me ayude y que no me recuerden  más lo que pasó, porque no se lo deseo a nadie. Dentro mío se murió  la alegría, las ganas de seguir luchando”, agregó.

Si bien el conductor radial no dio detalles de cómo fue el  momento en el que mató a uno de los delincuentes, hizo referencia a  él diciendo que siente pena y le hubiera gustado conocerlo. “No me queda odio a nadie, al contrario me queda un poco de  pena de no poder atrasar el reloj 24 horas y arrancar de nuevo.  Hasta juro que pensé en haber hablado con este chico, haberlo  conocido, no sé, ¿por qué tuvo que pasar esto?”, señaló.

“Ese chico tiene una mamá que trabaja en casa de familia y un  papá que es albañil, que también están sufriendo. ¿Por qué tenemos  que estar dolidas todas las familias, si se puede hacer un país  mejor?”, reflexionó. Sobre el robo, Etchecopar contó que los ladrones entraron a  su casa pidiendo dinero y que amenazaron de una manera muy violenta  a toda la familia. “Cuando entran, él dice `ídame plata, dame plata!`. En un  momento, (mi mujer) Adriana le dice `tomá, te doy estos relojes, te  doy esta plata`, y decían `dame más porque tenés más` tirando la  corredera de la pistola”, recordó Baby.

También dijo que en su propósito de conseguir más dinero uno  de los delincuentes amenazó con matar a su hija María Paz,  diciendo: “Tirale a la hija que está embarazada. Matá a la hija”. Al hablar sobre el tiroteo, Etchecopar lo comparó con “una  película” y dijo que le quedaron grabados los recuerdos del “humo y  el olor a pólvora”.

“Nunca estás preparado para ver cómo vuelan los pedazos de  cemento alrededor tuyo y vos estás en el medio. Esto yo lo vi en  las películas. Es una situación que te excede. Es terrible lo que  me tocó pasar”, dijo. También contó que en ese momento, su hija embarazada “se  tapaba  con una frazada la panza como si eso fuera un escudo”, y  dijo que su nieto que está en camino, “era el más inocente de todos  porque no se podía defender”.

“En el medio de todo el despelote veo que mi hijo se da  vuelta y me dice: - `me pegaron papá, me pegaron`, y empieza a  chorrear sangre y cuando se da vuelta le pegan otro (tiro)”, dijo  Etchecopar al contar el momento del tiroteo. Además, aseguró que no advirtió que lo habían baleado a él  hasta que un disparo le fracturó la pierna derecha, donde perdió  “25 centímetros de hueso”.

Etchecopar también recordó la imagen de su hijo Federico  tirado “contra una pared”, con “un toallón” sobre la herida y a su  mujer que “con el dedo le estaba tapando el agujero del tiro para  que no se desangre”. “Si le pasaba algo a Federico, yo me iba atrás de él”, señaló  “Baby”, quien añadió que, después de lo que pasaron juntos, ahora  tiene “una hermandad” con su hijo.

Etchecopar reconoció que sintió “miedo” y que vio la muerte  como “una posibilidad”, pero dijo que lo que lo mantuvo con ganas  de vivir fue ver que su hijo “se iba en sangre”. “Baby” también afirmó que no volverá a vivir más en la casa  de la calle Francia 137 de San Isidro, donde el 12 de marzo ocurrió  el asalto y el tiroteo, a pesar de que fue la casa de sus abuelos. “Yo me fui esa noche en ambulancia y no pude volver nunca  más. No voy a volver”, aseguró. “Perdí los vecinos, los recuerdos, perdí el quiosquero, perdí  la casa, perdí todo. De pronto me trasplantaron. Pero yo no tenía  ganas de cambiar mi vida así”, manifestó el conductor. (Télam)