Avanza la despenalización de drogas para uso propio
Presentarán una decena de proyectos para modificar la actual ley de estupefacientes. Hay coincidencia en abandonar la persecución a los adictos y atacar el narcotráfico.  

Domingo 10 de Junio de 2012

La modificación a la ley vigente 23737 de 1989 que penaliza con especial énfasis al consumidor de drogas ilícitas, aun en pequeñas cantidades, obtendrá dictamen de mayoría en Diputados en la próxima semana. De tal forma, para la primavera en la Argentina no será delito poseer “sustancias psicoactivas” para uso personal, ni cultivar para el mismo fin.

   No quedará escrito en la letra de la modificación de la ley cuáles son las “sustancias” —marihuana y cocaína entre otras—, ni tampoco qué cantidad será la considerada para consumo personal. Esos aspectos serán determinados por los jueces en cada caso, y por la jurisprudencia. La norma establecerá una “escasa cantidad y demás circunstancias, porque no corresponde nombrar distintas sustancias, las drogas van mutando, los nombres también. Tampoco la cantidad, por eso se establece por «demás circunstancias». Todos los casos pueden ser diferentes y deben ser evaluados”, explicó a La Capital la rosarina María Fernanda Llobet, asesora de la jefatura de bloque del Frente para Victoria, a cargo de la tarea de ir puliendo el dictamen final.

   Que a su vez surgirá de la síntesis de casi una decena de proyectos elaborados por diputados como Victoria Donda, Diana Conti y el rosarino Fabián Peralta, entre otros.

   A propósito de “cantidad” y “otros circunstancias”, el ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni dijo en el primer día de audiencias en plenario de ambas comisiones para considerar las distintas cuestiones que abordará la modificación de la norma: “Tenencia de una pequeña cantidad es una situación, ahora si además de la pequeña cantidad hay una balanza de precisión, es otra circunstancia”. El juez de la Corte, minutos antes, había definido la inutilidad de la actual ley 23737 por tres razones: “Sirvió para extorsionar ( por parte de la policía), hacer caja y meterse en la vida privada de la gente”.

   No habrá nueva ley, sino modificación de la actual, aunque implicará un cambio de paradigma. El 60 % del aparato judicial (Justicia Federal, dónde se tramitan las causas por drogas) se distrae en investigar, detener y penalizar a simples consumidores. La maquinaria procesal ocupa a todas sus fuerzas para perseguir consumidores sociales o adictos sin vinculación activa con el negocio del narcotráfico. Luego de largos años de procesamiento, que además suelen implicar cárcel o tratamientos compulsivos para los consumidores, una ínfima cantidad de ellos llegan a ser condenados (el dos por ciento).

   Luciana Poll, en representación del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), una de los casi 40 expositores que participaron en el segundo día de plenario conjunto de las comisiones de Legislación general y Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico, en el anexo de Diputados, planteó: “Hay 120 mil detenciones por año en la Argentina por drogas, representan el 24% de las detenciones que produce la Policía Federal y el 50 por ciento de las que concreta la Gendarmería. Es imprescindible bajar la cantidad de detenciones”.

   La 23737 se votó en plena hegemonía política y cultural de George W Bush en Estados Unidos, y su consecuente irradiación a Sudamérica. Por entonces, el paradigma americano de combate a las drogas era empezar por el consumidor. A veinte años, el paradigma fracasó en todos los planos, y en toda América.

Ese balance explica, 20 años después, por qué decenas de expositores, especialistas e involucrados en el mundo de las drogas (incluso madres o familiares de adictos) se inclinaron a favor del proyecto de despenalización.

El plenario de ambas comisiones se llevó a cabo el miércoles y el jueves pasado en el anexo de Diputados. El funcionamiento en plenario implica sesiones de unas 10 horas diarias, con 100 o más personas presentes de manera permanente, no sólo diputados, donde todos los saberes, experiencias y puntos de vista de decenas de organizaciones que trabajan en un mismo tema se comparten en un mismo espacio de tiempo y lugar.

Sin embargo, no todas las opiniones son favorables a la despenalización del consumo de sustancias psicoactivas. Para Eugenio Burzaco, ex jefe de la Policía Metropolitana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) y especialista en temas de seguridad urbana, la experiencia de países como Holanda sobre la despenalización del consumo de estupefacientes "no ha sido positiva. Se ha vuelto atrás con la liberación del consumo de marihuana en la vía pública porque aumentó el delito. Además se incrementó el turismo de adictos", explicó.

Si bien otros panelistas señalaron luego respecto de las palabras de Burzaco que " Holanda legalizó y la Argentina se propone despenalizar, dos situaciones distintas", de todas modos el hombre del macrismo porteño alertó sobre la posibilidad de que aumente la cantidad de "jóvenes postrados en la vía pública, y lo complicado que resulta para el sistema de salud abordar esas situaciones".

Por su parte, el padre Pepe, el cura villero José María Di Paola, quien se tuvo que trasladar a Santiago del Estero por amenazas de narcotraficantes en la Villa 21 de la Caba, donde se desempeñaba, expresó en las audiencias del Congreso que "la despenalización es un absurdo sin tener en cuenta el trabajo social anterior, en educación y salud con los jóvenes de las villas y del interior del país".

Afirmó que la despenalización "puede llevar a la muerte a un montón de gente".

La despenalización del consumo personal se dará en el marco de la vigencia del fallo Arriola de la Corte Suprema (2011), donde el máximo tribunal retoma el principio del artículo 19 de la Constitución: "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan el orden y la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, estarán sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados".

Sin embargo, sigue en discusión a estas horas cómo será la redacción final acerca de qué significa "ofender el orden y la moral pública". ¿Se podrá fumar marihuana por la calle, en una plaza?

"No puede haber ostentación ni apología, aunque la pregunta es cuándo hay ostentación y cuándo no, en la vía pública", explicó Fernanda Llobet. Todavía no está definido el texto que precise esa situación.

Cuestión de plata. Varios panelistas, entre ellos el propio Zaffaroni, explicaron: "Un joven de clase media puede fumar un porro en su casa, en su cuarto. Pero un joven de una villa va a calle, o la plaza, porque su casa es precaria y no tiene un cuarto propio. La ley no debe discriminar en ese sentido", advirtieron.

Inchaurraga: la UNR en el Congreso de la nación Silvia Inchaurraga, psicóloga, también panelista en las audiencias del Congreso, y en nombre de la Universidad Nacional de Rosario, también defendió con énfasis el proyecto de despenalización. "De la piel para adentro, somos soberanos", citó. La rosarina, histórica luchadora por la despenalización, recordó que tuvo que soportar durante años que le digan "que estaba loca". Sin embargo, agregó Inchaurraga, "la locura es seguir haciendo lo mismo (penalizando), cuando se demostró largamente el fracaso de esta concepción represiva".