Domingo 15 de Agosto de 2010
La pesadilla comenzó con un juego: tres adolescentes visitaban un sitio de charlas por internet
y cedieron a una petición de mostrar rápidamente sus pechos frente a una cámara web.
Una semana después, una de ellas, de 17 años, residente en Indiana
(EEUU), comenzó a recibir correos electrónicos con amenazas. Un extraño le decía que había
capturado su imagen de la cámara web y que la colocaría para que la vieran sus amigos en MySpace a
no ser que ella posara para más fotos y videos explícitos. Al menos en dos ocasiones la adolescente
aceptó hacer lo que le pedía el extorsionador.
Finalmente, la policía y las autoridades federales se involucraron en el
caso y en junio acusaron formalmente a un joven de 19 años, originario de Maryland, por cargos de
explotación sexual.
Los fiscales federales y los defensores de la seguridad de los menores
de edad dicen que han notado un marcado aumento en los casos de extorsión sexual por internet.
Estos especialistas señalan que los adolescentes que envían mensajes con
fotos de ellos desnudos tomadas con teléfono celular, o que muestran su cuerpo en la red mundial
están siendo contactados por pornógrafos que los amenazan con exponer sus imágenes a amigos y
familiares a no ser que las víctimas acepten posar para más imágenes pornográficas, creando así un
círculo vicioso de explotación.
Una declaración jurada federal incluye un término especial para este
tipo de delito: “sextortion” (“sextorsión”).
“Los adolescentes ponen sus cabezas en la boca del león cada vez
que hacen esto”, dijo Parry Aftab, una abogada y activista por la seguridad de los menores de
edad en internet.
“Se convierten en una persona a la que se puede
extorsionar”, agregó, “...y harían cualquier cosa por evitar que esas fotos se
publiquen”.
En las cortes estatales y federales estadounidenses no existe un
registro completo de los casos en los que hay extorsión sexual por internet, pero los fiscales y
otros especialistas ponen como ejemplo varios casos recientes muy sonados:
En Wisconsin, Anthony Stancl, de 18 años, fue sentenciado en febrero a
15 años de prisión luego que los fiscales determinaran que se hacía pasar por una chica en Facebook
para engañar a sus compañeros de clase varones y hacer que le enviaran fotografías de ellos
desnudos por el celular. Stancl usaba después estas fotos para extorsionarlos y obligarlos a tener
sexo con él.
En Alabama, Jonathan Vance, de 24 años, fue sentenciado en abril a 18
años de cárcel tras reconocer haber enviado correos electrónicos amenazadores en Facebook y MySpace
para extorsionar a más de 50 mujeres jóvenes de Alabama, Pensilvania y Misurí con el fin de que le
dieran fotografías de ellas desnudas.
En California, un hombre de 31 años fue arrestado en junio por extorsión
luego de que las autoridades descubrieran que había realizado ciberpiratería en más de 200
computadoras y amenazado con mostrar las fotografías de desnudos que había encontrado en ellas, a
menos que sus propietarios posaran para videos más explícitos.
Cuarenta y cuatro de las víctimas de este hombre eran menores de edad,
según las autoridades. Los fiscales federales sostienen que el sospechoso incluso podría haber
activado las cámaras de internet de algunas de las víctimas sin que lo supieran y grabarlas cuando
se quitaban la ropa o tenían relaciones sexuales.
Los casos han llevado a los agentes de seguridad y a los activistas a
prevenir a los adolescentes sobre esas acciones, ya que son más vulnerables a ser extorsionados
porque es más fácil intimidarlos y tienen aprehensión a pedir ayuda.
Muchos extorsionadores están dispuestos a cumplir con sus amenazas, dijo
Steve DeBrota, un vicefiscal en Indianápolis que ha estado envuelto en investigaciones
concernientes a extorsión sexual. l