Aumentan a 770 los muertos por los sismos en Sumatra y Samoa
La ciudad más afectada es Pangdad. Se teme que la cantidad de víctimas siga aumentando ya que gran cantidad de personas permanecían sepultadas bajo los escombros de los edificios colapsados. En tanto, las víctimas del tsunami ascienden a 150.

Jueves 01 de Octubre de 2009

La cantidad de muertos causados por el devastador terremoto que sacudió la isla de Sumatra ayer elevó al menos a 770, en tanto que  las victimas fatales dejadas por el tsunami que azotó el  archipiélago de Samoa, el mismo día, aumentó a 150, informaron las  autoridades locales.

En Indonesia, el Ministerio de Asuntos Sociales precisó que las víctimas se registraron en su mayoría en la zona de Padang, la capital de la provincia de Sumatra Oriental.

Previamente, la ministra de Salud, Siti Fadilah Supari, había  expresado el temor de que el sismo hubiera causado más de 1.000  muertos.

En Pangdad, la ciudad más afectada por el fenómeno, murieron  376 personas y hubo más de 100 heridos, según la información  suministrada por el Ministerio de Asuntos Sociales y citada por la  agencia DPA.

Se teme que la cantidad de víctimas siga aumentando, ya que  gran cantidad de personas permanecían sepultadas bajo los  escombros de edificios colapsados, ante la falta maquinaria pesada  para retirar los escombros y buscar supervivientes, informaron  medios periodísticos locales.

Según Supari, los daños ocasionados por el sismo podrían ser  mayores que los registrados en 2006 en la ciudad de Yogyakarta, en  la isla de Java, donde un terremoto causó la muerte de más de  5.800 personas y el derrumbe de unas 150.000 casas.

El gobierno indonesio envió dos aviones de transporte con  tiendas de campaña, medicamentos y alimentos a Padang adonde  también se dirigen representantes de numerosas organizaciones  humanitarias.

La televisión local emitió imágenes de numerosos edificios  destruidos por el fenómeno, entre ellos una escuela en la que se  cree que hay 40 escolares atrapados.

En el hotel Ambacang se calcula que hay unos 200 huéspedes  sepultados, según datos de los servicios de rescate, y muchos de  los hospitales de la región quedaron gravemente dañados.

La mayor parte de las vías de acceso a Padang, de 900.000  habitantes, quedaron bloquedas e intransitables por los  deslizamientos de tierra que se produjeron a raíz del sismo, que  destrozó carreteras y puentes.

Miles de personas pasaron la noche a la intemperie por miedo a  las réplicas.

Anoche se produjo una muy intensa que alcanzó 7,0 grados en la  escala Richter y sembró el pánico al sacudir la costa occidental  de Sumatra, aunque el epicentro se situó lejos de la ciudad y no  causó daños, según informó un portavoz de la administración  regional en Kerinci.

En la misma región se había registrado el maremoto de la  Navidad de 2004, que causó un devastador tsunami que dejó unos  230.000 muertos en varios países ribereños del océano Indico.

En tanto, la cifra de víctimas mortales por el tsunami que  azotó el miércoles pasado el archipiélago de Samoa alcanzó al  menos a 150, mientras decenas de personas arrastradas por el mar  siguen desaparecidas y comenzaron los saqueos, informó DPA.

La fuerza del agua arrastró viviendas y complejos  vacacionales, dejando a miles de personas sin techo en la costa  sur de la isla principal.
Varios cadáveres fueron devueltos hoy por el mar y fueron ya  sepultados.

En algunos lugares comenzaron a actuar los saqueadores, que  arrancaron los neumáticos de los automóviles y registraron las  maletas de los turistas en busca de cualquier cosa que aprovechar,  informó la prensa local.

En la antigua colonia alemana Samoa Occidental se confirmaron  oficialmente 110 muertos, entre ellos siete turistas neozelandeses  y australianos.
Al menos 3.000 personas perdieron su vivienda y la televisión  mostró imágenes de niños que buscaban a sus padres, así como  padres que acudían a los hospitales esperando que sus hijos  estuvieran allí.

En la isla vecina Samoa Estadounidense murieron más de 30  personas y 1.700 quedaron sin techo; otras nueve fallecieron en  Niuatoputapu, que pertenece a Tonga, donde olas de seis metros  entraron cientos de metros en tierra.

A los aeropuertos llegaron los primeros aviones con  medicamentos y alimentos enviados por organizaciones humanitarias  y se calcula que 32.000 personas necesitan ayuda.
Las autoridades advirtieron del riesgo del brote de epidemias  en Samoa Estadounidense, debido a que los canales acuíferos  quedaron también dañados. (Télam)