Asesinan a quemarropa en Bélgica a un juez de paz y a su asistente
El hecho se produjo en el Palacio de Justicia de Bruselas. El autor del crimen sería un perturbado mental. El magistrado estaba a punto de jubilarse. 

Jueves 03 de Junio de 2010

Una juez de paz a punto de jubilarse y su asistente fueron asesinados hoy a quemarropa por un desconocido, probablemente un perturbado mental, que penetró hoy en un edificio situado al lado del palacio de justicia, en Bruselas, y abrió fuego contra ambos.

Según testigos oculares citados por la prensa belga flamenca, en su versión digital, es posible que también haya varios heridos. No obstante, este extremo todavía no ha sido confirmado oficialmente.

La juez de paz estaba a punto de jubilarse. Le faltaban, según la radio belga, “un par de meses” para disfrutar de su pensión.

El asaltante, de origen albanés, pudo escapar corriendo del lugar, informó el periódico flamenco “Het Laatste Nieuws”. Los hechos se registraron en torno a las 11:15 horas de hoy.

En estos momentos, según la radiotelevisión pública belga flamenca VRT, la policía ha lanzado una “caza al hombre” y ha cerrado todo el perímetro exterior de Bruselas con el objetivo de intentar capturar al asaltante.

“Esto es totalmente inédito en la historia de nuestro país. Nunca antes un juez había sido asesinado de esta manera, a quemarropa. Son hechos gravísimos”, declaró el ministro de Justicia, Stefan de Clerck.

“No sabemos qué ha pasado, ha fallado la seguridad. Era un juez de paz, es todo lo que sabemos. No se entiende que un juez que, precisamente, intenta reconciliar a la gente haya sido asesinado”, agregó.

El asaltante, según testigos oculares citados por la radio belga, entró en el recinto del palacio de justicia de Bruselas, un edificio vestusto y en mal estado de conservación, y llegó hasta la sala de audiencias donde se acercó hasta la juez y le disparó a quemarropa en la cabeza.

Lo mismo hizo con su asistente, un hombre, que se encontraba a su lado. Ambas quedaron tendidas en el suelo en medio de un charco de sangre.

Las primeras hipótesis apuntan a que se podría tratar de un perturbado mental. (DPA)