Martes 30 de Junio de 2009
Un estudio realizado por el Centro de Experimentación de Seguridad Vial (Cesvi) de la Argentina muestra que las mujeres son menos peligrosas al volante, respetan más las normas de tránsito y, por lo tanto, su nivel de participación en accidentes es inferior al de los varones.
Para llegar a esta conclusión, la entidad privada llevó adelante una investigación que incluyó más de cinco mil accidentes graves producidos en accesos y autopistas de todo el país. El porcentaje de los choques con heridos protagonizados por una mujer fue de 28,4. Es decir; de cada diez episodios de esta clase, siete tuvieron participación de un hombre.
Gustavo Brambati, gerente de Seguridad Vial del Cesvi, sostiene que "la mujer es más precavida y calcula más cada maniobra, va con más cuidado". En cambio, el hombre se sabe más hábil y, por lo tanto, se arriesga muchas veces con resultados negativos.
Al ser esta una tendencia mundial, la comparación obliga a ir más allá. "Vivimos en una sociedad machista y, al manejar, de alguna manera el hombre siente que tiene un poder absoluto. Toma decisiones en forma más espontánea pero eso muchas veces le juega en contra", analizó Axel Dell' Olio, de la Asociación Luchemos por la Vida.
Entre las causas que llevan a que una mujer provoque un accidente figuran errores en maniobras de giro e intersecciones y circular marcha atrás. En tanto, ellos efectúan más sobrepasos inadecuados y excesos de velocidad.
La experiencia que realizó el Cesvi para detectar las diferencias de comportamiento según el sexo del conductor estuvo solventada en trabajos de campo que se llevaron a cabo en arterias muy transitadas de la Argentina, como la Autopista del Sol en Buenos Aires.
De 200 casos femeninos, 74 mostraron estar impacientes, es decir, no lograron esperar más de diez segundos a una distancia prudencial del vehículo sin hacer guiños de luces. Sobre la misma cantidad de personas, 94 varones manifestaron esta característica.
El nivel de agresividad también fue un indicador y los hombres también llevaron la delantera al pegarse al paragolpes trasero, hacer guiños de luces de manera desesperada o sobrepasar por el carril que encuentre libre sin importar lo legalmente permitido. Además fueron comunes insultos y gesticulaciones hacia el resto de los conductores.