Aseguran que la esposa de Pomar solo "dopada" podría alejarse de su hijo

Miércoles 25 de Noviembre de 2009

María Cristina Robert, madre de  Gabriela Viagrán de Pomar, desaparecida junto a su esposo y dos de  sus hijos, aseguró hoy que su hija sólo “dopada o amordazada”  hubiera aceptado alejarse de su familia, por lo que dijo sospechar de  “algo rarísimo” en el misterioso caso.

La familiar, por otra parte, dijo que “en estos momentos no  tengo ni rastros, ni hipótesis, ni ideas” acerca de qué sucedió con  los Pomar, de quienes no se tienen noticias desde hace once días,  cuando partieron de la localidad bonaerense de José Mármol hacia  Pergamino, aunque en ese trayecto se les perdió el rastro.

Pero aseveró que “mi hija únicamente dopada o amordazada  podría estar sin comunicarse con su hijo, que ama con todo su corazón  de madre y quedó en Buenos Aires, porque tenía que rendir una  materia”, en referencia al chico de 13 años, de una pareja anterior de  Gabriela, que no formó parte de ese viaje.

Por eso, consideró que “hay algo rarísimo, que me sorprende  enormemente” en esta desaparición de los Pomar, y dijo que no se  puede “hacer a la idea de que mi hija se haya ido por su cuenta de  ella o aún acompañando a su marido”.

También recordó que “ellos han hecho infinidad de visitas a  Pergamino, porque tanto él como ella son de allá”.

Curiosamente, en el diálogo que sostuvo esta mañana con Radio  10, aclaró que hablaba “por cuenta de Gabriela Viagrán” sin  mencionar a su marido, Luis Pomar, sobre quien se tejieron versiones  respecto de las causas de esta desaparición.

“Yo hablo por mi hija”, advirtió la suegra de Pomar.

De todos modos, negó enfáticamente que los Pomar hayan  decidido radicarse en un lugar desconocido por supuestas deudas del  esposo, al sentenciar que “a la gente le gusta hablar, no se puede  quedar callada”.

“Estuve la semana anterior en la casa de ellos y nada daba  para suponer que había amenazas o algo que a él lo hiciera salir del  país”, aseguró la madre de Gabriela.

Cristina Robert dijo que no la caben dudas “de que algo está  pasando” aunque dijo no querer “tener mala onda, ser negativa”.

Pero insistió: “Es imposible que mi hija haya aceptado una  salida lejos de su familia”.

Once días atrás el matrimonio de Fernando Pomar (40) y  Gabriela Viagrán (37) desapareció junto a sus dos pequeñas hijas,  Candelaria (6) y Pilar (3) y sólo pudieron encontrarse filmaciones de uno  de los peajes, en el que, en realidad, sólo se aprecia el rostro  del hombre.