Jueves 16 de Febrero de 2023
La trágica noticia del joven paraguayo Santiago Tobías Hellman Suárez de 17 años, quien apareció ahogado en un centro de rehabilitación de Ituzaingó no habilitado donde había sido derivado por Infancia de la provincia de Santa Fe provocó indignación, interrogantes, algunos pedidos de informes -como el del Centro de Estudios Avanzados Drogadependencias y SIDA de Universidad Nacional de Rosario (Ceads)- y sorprendió "poco" en muchos casos.
Esta última posición la expresó la médica Andrea Labartete, ex Jefa de Salud Mental en el Hospital Vilela, quien propuso a los estados municipal y provincia "crear dispositivos, espacios e instituciones, para el cuidado y acogimiento para personas con consumo problemáticos de sustancias". Y aclara que su concepto apunta a crear condiciones para que todos los niños y niñas crezcan en condiciones de infancia.
A esa creación habría que sumar sin dudas una decisión política de otorgar más presupuesto al trabajo con Niñez y Adolescencia. "Las partidas para Niñez nunca superaron el 6% del presupuesto provincial", asegura crítico el legislador provincial del Frente del Social Y Popular de Santa Fe, Carlos Del Frade, antes de agregar que se destina un 10% en Seguridad. Un área desde donde se intenta dar solución con agentes, armas y chalecos a serias problemáticas que no se previeron en la infancia y adolescencia.
Algunos dirán que a los dineros de estas reparticiones hay que sumar los de Educación y Salud. Sin embargo e incluso sumando esos dineros, el Estado no llega a chicos y pibes que se caen del tejido social: esto es, no llegan o abandonan las escuelas y no entran a los centros de salud para controles de rutina sino por urgencias derivadas del consumo y la criminalidad.
Labartete recordó a La Capital que cuando se crearon los servicios de Salud Mental hospitalarios en el municipio, se presentó allá por el año 2000 al concurso para cubrir el cargo de jefatura en el Vilela, que ganó.
"Debíamos presentar un proyecto y en mi caso plantee como diagnóstico que no existía en Rosario ninguna institución ni pública ni privada en condiciones adecuadas para alojar los padecimientos infanto juveniles en salud mental" y aclaró que eso fue "bastante antes" de que ocurriera la derivación al centro de Rehabilitación San Camilo, en Pilar, entidad que se cerró tras comprobarse que no se respetaban los derechos humanos de los jóvenes y que un muchacho de 22 años se había suicidado tras ser sometido a encierro y castigos.
El caso de Santiago visibilizó ahora una dinámica de cuidado de adolescentes y jóvenes a quienes se los deriva a otras provincias para hacer tratamientos, como se hizo, criticó y denunció duramente cuando la subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social provincia, estaba encabezaba durante el socialismo por Andrea Travaini. Una práctica que parecía ser parte del pasado, pero hoy con Patricia Chialvo en lugar de Travaini, se tomas las mismas decisiones.
"Nosotros pediremos informes a la provincia porque se deriva a los jóvenes a lugares que además de inútiles son nocivos: todo centro de encierro es nocivo, no basta con que no sea dañino, no ser terapéutico o solo de aislamiento ya es tóxico", dijo desde el Ceads, Silvia Inchaurraga.
El caso
Hellman Suárez llegó en septiembre del año pasado a dedo desde Paraguay a Santa Fe, y allí deambuló en situación de calle. Quedó a resguardo de la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia, se le tramitó un DNI y fue trasladado el 4 de enero de este año al Centro de Adicciones Soltar, de Ituzaingó, una entidad que no tiene página web con instalaciones o staff profesional alguno y no está habilitada por el Ministerio de Salud de Buenos Aires. Y el 25 de enero pasado apareció ahogado en una pileta de 2 metros de profundidad en Soltar.
El caso de Santiago abrió una investigación por "averiguación de causal de muerte", por parte de la Fiscalía 1, de Ituzaingó a cargo de Gabriela Millán, departamento judicial de Morón. La autopsia determinó que Santiago murió por "paro cardíaco traumático y asfixia por sumersión".
Labartete al conocer este caso, entre otros tantos similares, señaló "la de Santiago es una historia repetida y terrible y enoja porque pareciera que estas situaciones toman visibilidad cuando son noticias, trágicas encima, y en el medio queda la lucha de tantos años de tantos trabajadores por generar condiciones de subjetivación y alojamiento humano para les pibes: quedan muchas historia de pibes que no se mueren dentro de las granjas, pero tampoco les proporcionamos ningún recurso para que puedan hacer de su vida otra historia".
La causa
El abogado de la familia de la víctima, Aldo Casmus es de Mar del Plata, porque allí vivió un tiempo Santiago con su mamá, Lourdes Hellman Suárez, de 35 años y quien le dio el apellido al niño porque su progenitor nunca lo reconoció y padecía problemas de consumo.
"Ya está la autopsia y anteayer recién se subió el sumario digitalizado con declaraciones de personal que trabajaba en Soltar. Falta que se realicen allanamientos del lugar, se tomen los testimonios de los 20 internos y se dé el informe oficial de la provincia de Buenos Aires en cuanto a habilitación ya que Soltar no figura en el listado del Rupes (Registro Unico Provincial de Establecimientos de Salud de Buenos Aires) y debe intervenir el Órgano Nacional de Revisión de Salud Mental como pedí a la fiscalía" , dijo el abogado antes de adelantar que para marzo se programaron pericias toxicológicas de las muestras de sangre y orina extraídas de la autopsia y las de plancton del agua de pileta, a cargo de tres peritos".
A la vez, Camus relató las idas y vueltas en la vida de Santiago. Señaló que la mamá, hoy de 35 años, había hecho punta cuando vino a trabajar a Mar del Plata desde Paraguay sin su hijito, el único.
"Recién lo trajo cuando el chiquito tenía dos años y era muy mimado, no le faltaba nada. Ella hizo pareja acá, se separó y por problemas económicos volvió a Paraguay cuando el niño ya estaba escolarizado y tenía unos 12 años. Se escapó una vez y llegó hasta Corrientes, la mamá lo vino a buscar y se volvieron a Paraguay, pero ya tenía problemas de adicciones; se volvió a escapar y se vino solo a dedo a Santa Fe, donde empezó su derrotero hacia este final tan triste", le dijo el letrado a este diario.