Asaltaron a tres hermanos de Diego Maradona
Tres hermanos de Diego Armando Maradona fueron asaltados y tomados de rehenes en su auto en el barrio porteño de Villa del Parque, aunque uno de ellos logró avisar a la policía tras arriesgada maniobra.

Miércoles 29 de Diciembre de 2010

Tres hermanos de Diego Armando Maradona fueron asaltados y tomados de rehenes en su auto en el barrio porteño de Villa del Parque, aunque uno de ellos logró avisar a la policía tras arriesgada maniobra.
  Fuentes policiales informaron ayer que el hecho se inició cerca de las 22.30 de anteayer en Caracas y Biarritz, cuando Raúl “Lalo” Maradona llevaba a bordo de su Volkswagen Bora a sus hermanas Ana María y Rita a su casa, luego de visitar a su madre, Dalma Salvadora Franco (“Tota”), en una clínica porteña, donde está internada.
  Cuando un semáforo en rojo lo obligó a detener la marcha, otro auto (que según testigos era un Citroën C3) se puso a la par y de él bajaron dos delincuentes armados que se acercaron a los Maradona, mientras al menos un tercero quedó de apoyo en el interior del otro vehículo.
  “Estaba todo cortado, sin luz; poco antes había parado a cargar nafta y me dijeron que me venían siguiendo desde la estación de servicio. Venía distraído, se me pusieron a la par y en un primer momento pensé que era algún amigo”, relató “Lalo”. Al darse cuenta de que eran ladrones quiso poner primera para escapar y erró el cambio, por lo que el vehículo se detuvo.
  “Menos mal, si no, no la estaría contando”, admitió.
  Los asaltantes abordaron el auto y amenazaron a las víctimas, a quienes se llevaron cautivas en el Bora, mientras el Citroën C3 los seguía en apoyo. En esas instancias obligaron a “Lalo” a pasarse al asiento trasero junto a sus hermanas.
  El hermano del ex DT del seleccionado argentino de fútbol relató que los delincuentes “estaban perdidos, no sabían dónde estaban y por eso iban despacio, hasta que frenaron” en un semáforo de la avenida San Martín, frente a la facultad de Agronomía.
  En ese momento, Lalo decidió arrojarse del auto para correr y pedir ayuda.
  “Reaccioné y salí, fue una maniobra arriesgada, era difícil porque tenía miedo de que nos hicieran algo pero era la única manera y lo pude hacer rápido. Ya tenía pensado todos los movimientos; quería irme porque sabía que podía terminar mal esto, por suerte me tiré, salí corriendo”, recordó.
  Según Maradona, instantes después de caer al asfalto escuchó a sus hermanas gritarles a los delincuentes “¡Por favor no le tiren!”, tras lo cual comenzó a correr hasta que de casualidad un amigo lo vio en la calle y lo ayudó para avisar a la policía.
  “Después de que me tiré tenía miedo de que a ellas (a las dos hermanas) les pasara algo. Era difícil, no sabía si habían tomado represalias con ellas, fue un problema para mí pensarlo” contó Lalo, quien dijo que reaccionó así porque temía que la situación “terminara mal”.
  Es que, según relató, los asaltantes (quienes en ningún momento supieron que los cautivos eran hermanos de Diego Maradona) querían ir a su casa y se pusieron muy violentos con una de sus hermanas, a quien le dijeron “calláte o te arranco la cabeza”.
  Tras la huida, Maradona fue a la seccional 41, con jurisdicción en la zona, donde media hora más tarde le avisaron que Rita y Ana María habían sido abandonadas en la avenida General Paz, cerca del cruce con el puente Gerchunoff, en Saavedra, donde hay un puesto policial.
  Las dos mujeres resultaron ilesas y fueron dejadas allí por los delincuentes, que siguieron su huida en el Bora de Maradona. Al auto todavía no lo encontraron.
  “Por suerte mis viejos no tienen que llorar porque me mataron”, dijo Maradona, quien pidió perdón a su familia por haberse arriesgado de esa manera y reveló que su hermano, Diego, lo retó por su reacción.
  “Me dijo «¿por qué te tiraste?, ¿qué hiciste?»”, contó Lalo, quien admitió que fue arriesgado de su parte, ya que “la mayoría de estos casos terminan mal”.
  Sobre el robo, el hermano de Diego dijo que los ladrones lo despojaron de su billetera con tarjetas de crédito y documentos, de su reloj y de una cadena de oro.
  A sus hermanas, agregó, también le robaron los efectos personales y pertenencias.
  “Pensé que no me iba a tocar pero es la quinta vez que me roban”, recordó.
  “Es lo que nos toca. Viví diez años en Canadá y la pasé bárbaro; volví a Argentina porque pensé que estaba mejor, y nada, hay una inseguridad increíble. Por suerte mis hermanos y mis viejos no tienen que llorar porque me mataron, ya que por ahí esto no terminaba como lo estamos contando hoy”, señaló Lalo Maradona.

Otro libro

Las correrías de Diego Maradona, que siempre despiertan fuerte interés en Italia, aparecen en un nuevo libro. “50 Veces Diego”, cuyo autor es el periodista Emiliano Guanella, acaba de ser editado en su versión italiana. Hay un espacio de preferencia para los entredichos del “Diez” con Julio Grondona y con Carlos Bilardo. El trabajo se inicia con la crisis cardíaca que sufrió Diego enero de 2000 en Punta del Este.