Viernes 23 de Mayo de 2008
El periodista Samuel "Chiche" Gelblung y su familia fueron asaltados ayer por tres delincuentes que irrumpieron en su casa del barrio porteño de Abasto, donde luego de encañonarlos con armas se llevaron dinero. Gelblung dijo que el hecho sería "un mensaje" para él y otros colegas.
En su programa de Radio 10, Gelblung dijo que "me sacaron las ganas de ser ciudadano de esta puta ciudad y de este país de mierda que no puede dar la mínima seguridad", y consideró que el robo fue en realidad un "mensaje".
"Creo que fue un gran simulacro y lo que se llevaron era el botín por el mensaje que quisieron dejar en mi casa para mi y mis colegas los periodistas", opinó.
"Eran ladrones cordiales, demasiado cordiales para mi gusto. No eran ladrones (rectificó), esta gente cobró con el botín del robo un trabajo extra, seguramente para que tenga miedo; quizás lo logren porque tengo miedo", expresó.
"No sé qué habré dicho en este tiempo, a quién habré molestado (pero) el trabajo fue bien hecho", señaló, a la vez que no descartó irse del país.
El robo ocurrió a las 3, cuando tres delincuentes armados con pistolas calibre 9 milímetros entraron en la casa del periodista, en Jean Jaures al 700 del barrio de Abasto, donde se encontraba con su esposa y dos hijos, un muchacho de 21 años y una chica de 28.
Fuentes policiales dijeron que los asaltantes habrían ingresado con una llave que la familia habría perdido.
Primero despertaron a Gelblung y a su esposa y luego fueron al primer piso, donde buscaron a los hijos, los encañonaron y los encerraron en una habitación. Después huyeron con una indeterminada cantidad de dinero.
"Me robaron bastante, me robaron las ganas de seguir siendo argentino y ciudadano de esta ciudad de Buenos Aires. La odio porque me ha dado los peores momentos de mi vida", se quejó Gelblung.
El periodista y conductor radial y televisivo que tiene una dilatada trayectoria y ocupó encumbrados puestos en medios como Gente y Ambito Financiero, comparó el episodio que tuvo que atravesar ayer con otro ocurrido en 1982 durante la guerra de Malvinas, cuando pusieron una bomba en la puerta de su casa porque él sostenía que Argentina iba a perder el conflicto con Gran Bretaña.
Ese hecho lo llevó a tomar la determinación de irse del país porque "había un gobierno militar que no me podía garantizar nada de seguridad", recordó.
Gelblung se quejó por la demora de los patrulleros en llegar a su casa luego de hacer la denuncia al 911 y opinó que el robo intentó esconder una represalia hacia él.
"Si tengo que esperar 18 o 20 interminables minutos para que venga un patrullero cuando reporto un asalto a mano armada, en un barrio que es zona liberada, significa que actuaron con total impunidad", relató.
Y agregó: "No es común que los chorros actúen a cara descubierta, con un profesionalismo..., no ofendieron, no agredieron, no tocaron a nadie, no violentaron". l (DyN)