Arzobispo cordobés quiere que sacerdotes se desdigan de su apoyo al matrimonio homosexual
Carlos  Ñañez convocó a un grupo de sacerdotes que firmó un documento en  apoyo del casamiento entre personas del mismo sexo para señalarles  que deben predicar la posición oficial de la Iglesia que rechaza  la figura del matrimonio homosexual.

Sábado 05 de Junio de 2010

El arzobispo de Córdoba, Carlos  Ñañez, convocó a un grupo de sacerdotes que firmó un documento en  apoyo del casamiento entre personas del mismo sexo para señalarles  que deben predicar la posición oficial de la Iglesia que rechaza  la figura del matrimonio homosexual.

Sacerdotes y fuentes eclesiásticas confirmaron que Ñañez y  otros obispos se reunieron con algunos de los quince religiosos que  respaldaron el proyecto de ley que permite esas uniones al difundir  un escrito en el que dijeron que “Jesús jamás condenó ni mencionó  la homosexualidad, sí se enfrentó a los soberbios, a los que se  creían puros, a los que tenían el poder opresor”.

El sacerdote Nicolás Alessio, autor del documento, sostuvo a  la prensa cordobesa que “como grupo muchas veces hemos opinado en  disonancia con las posturas de la jerarquía. Sabíamos que en algún  momento no iban a tolerar esto”.

“Nos llama la atención porque no está en juego ningún dogma de  la fe católica; es una opinión de la Iglesia sobre una  institución civil, como el matrimonio. Debería estar más abierta porque eso  tiene que ver con toda la sociedad”, acotó respecto de la reunión  que mantuvo con las autoridades eclesiásticas.

Alesio señaló que “se nos amonesta y se nos pide que nos  desdigamos” pero aclaró que en la postura que definieron semanas atrás  los sacerdotes “no puntualizamos el tema en sí, sino el derecho  absoluto a pensar y decir distinto a lo que piensa la jerarquía”.

“El derecho a la diversidad no puede ser sancionado ni  abortado. Queremos la posibilidad de una iglesia fraterna y no una  iglesia autoritaria”, acotó.

Fuentes del Arzobispado confirmaron al diario La Voz del  Interior la reunión de Ñañez con Alesio y el sacerdote Víctor Acha y  señalaron que “formalmente se les pidió que entren en sintonía con  las enseñanzas de la Iglesia”.

El comunicado de los sacerdotes señaló que “ante la  posibilidad de una ley que permita a personas del mismo sexo ser  'matrimonio' y vivir profundamente el amor y la sexualidad, entendemos que  aprobarla, acompañarla y profundizarla nos pone en el camino del  Evangelio de Jesús”.

Alesio indicó que en la reunión con el arzobispo “se nos ha  pedido que nos desdigamos de esas declaraciones. Obvio que no lo  haremos. Somos personas grandes para que nos anden diciendo qué  tenemos que decir o hacer”.

El sacerdote Víctor Acha ratificó que “el obispo me pidió que  exprese mi adhesión a las enseñanzas de la Iglesia y señale las  diferencias que tengo con las afirmaciones del padre Alesio en esa  nota que firmé junto con otros sacerdotes”.

“Yo manifesté que coincido con los dogmas de la Iglesia, pero  que sobre este particular tengo una opinión diferente a la que  manifestó la conferencia de obispos”, explicó.

Acha consideró que “la Iglesia Católica puede hacer todas las  argumentaciones sobre el valor y la riqueza del matrimonio  heterosexual pero de lo que no tiene derecho es pedirle a la sociedad  civil que rechace una opción diferente”.

“En la Iglesia podemos enseñar lo que nos parezca más adecuado  pero también tenemos que dar lugar a otras opciones posibles”,  añadió.

El obispo, dijo Acha, “me pidió que adhiera a las enseñanzas  de la Iglesia y yo coincido con todos los dogmas católicos, pero  hay cuestiones que se enseñan en la Iglesia que son opinables, que  han evolucionado y, entonces, hay que profundizarlas para dar  respuestas más adecuadas”.

“No puede haber un criterio único en cuestiones que no son  dogmáticas. Si me preguntan por la Santísima Trinidad digo: Padre,  Hijo y Espíritu Santo. Pero si me dicen que no puede haber amor  entre dos personas homosexuales, yo digo: error, sí puede haber amor”,  acotó.

Acha aclaró que el obispo “espera que responda por escrito a  su carta y no me ha puesto ninguna sanción. En la charla hemos  intercambiado puntos de vista, en la que le he dicho que hay muchos  teólogos y moralistas que piensan lo mismo que yo”. (DyN)