Arranque conflictivo y final feliz

Domingo 07 de Septiembre de 2008

En su primer encuentro, en 1995, parece que los creadores de Google no se gustaron demasiado. Larry Page, de entonces 24 años, y Sergey Brin, un año menor, discutían sobre cualquier cuestión que surgiera, afirma la historia oficial de Google. Su reconciliación llegó cuando se pusieron a trabajar en su nuevo buscador de Internet.

Los dos creadores de Google provienen de familias de científicos. El padre de Page era profesor de Informática e Inteligencia Artificial, y su madre enseñaba Programación. Por eso, no sorprende que desde los seis años a Page le apasionaran las computadoras.

A esa edad, Brin acababa de llegar a Estados Unidos. Sus padres, matemáticos moscovitas, dejaron la Unión Soviética en 1979. A él se le atribuye el eslogan de la empresa, no ser malvado ("Don’t be evil"). "Malvado es lo que Sergey considera malvado", dijo una vez el presidente de Google, Eric Schmidt, a la revista Wired.

Perfil bajo. La revista Forbes calcula que el patrimonio de cada uno de los dos cofundadores ascendía en marzo a unos 19.000 millones de dólares. Sin embargo, lo primero que llama la atención en Page y Brin es lo mucho que se esfuerzan por mantener los pies en la tierra: ni yates de lujo, ni ostentosas fiestas u otros excesos típicos de millonarios.

En lugar de eso, ambos visten camiseta y jeans, conducen un Toyota Prius y reciben de Google año tras año el simbólico salario de un dólar. Con todo, Page alquiló para su boda, el año pasado, dos islas del Caribe. Aunque probablemente no le costó demasiado: una de ellas pertenece a su amigo y millonario Richard Branson, fundador de Virgin.

"Veo la historia de Internet dividida en AG y DG, antes de Google y después de Google", afirma el analista Carmi Levy. "Ellos (Brin y Page) cambiaron la forma en que encontramos las cosas online, y rediseñaron el modo en que los anuncios se muestran y se pagan. Es una compañía única".