Martes 02 de Septiembre de 2008
Un tribunal de apelaciones de Paraguay declaró ayer nula una condena a los principales acusados por un incendio que mató a 327 personas en un supermercado de Asunción, en una decisión que desató protestas de familiares y víctimas.
El propietario de la firma, uno de sus hijos, un accionista y un guardia de seguridad fueron condenados en primera instancia a penas de entre 12 y dos años y medio de prisión en febrero pasado, pero el fallo de ayer los absolvió argumentando doble juzgamiento.
El incendio en el supermercado Yacuá Bolaños, ocurrido el 1º de agosto de 2004, dejó además un saldo de unos 400 heridos, la mayoría con quemaduras graves, y más de un centenar de niños huérfanos, en la mayor tragedia en tiempos de paz en la historia del país.
El tribunal de apelaciones compuesto por tres magistrados anuló el fallo dictado a comienzos de año argumentando que existió un doble juzgamiento, que se violaron preceptos constitucionales y que contenía errores de forma.
Los procesados se encuentran en libertad pues el fallo anterior determinó su ingreso en prisión una vez que la sentencia quede firme. Hasta febrero, tres de ellos permanecieron recluidos durante casi cuatro años.
En diciembre de 2006, otro juicio de primera instancia fue anulado tras los desórdenes ocurridos al momento de divulgar la sentencia, cuando las víctimas destrozaron el local judicial y protagonizaron violentas protestas en las calles de Asunción.
Decenas de familiares de víctimas y sobrevivientes se congregaron ayer frente a la sede del Poder Judicial para protestar por la decisión portando una bandera paraguaya gigante con la foto de cada uno de los fallecidos.
El edificio, que fue atacado en varias oportunidades por los manifestantes en el pasado, fue protegido por efectivos de la policía antimotines que impidieron con escudos el ingreso y se enfrentaron a un pequeño grupo al que acusaron de agresión. "Estamos indignados. Hace cuatro años y un mes de la tragedia. Todo este tiempo pedimos justicia y esta es la respuesta que nos dan. Acá corrió la plata y este es el palacio de la injusticia", dijo María Teresa Gómez, una de las manifestantes. (Reuters)