Martes 19 de Febrero de 2008
David Keith, un experto canadiense en captura de carbono, presentó ayer en Boston un proyecto para almacenar las emisiones de carbono en el fondo del mar, en gigantes tubos plásticos dispuestos a lo largo y con el diámetro de dos canchas de fútbol, en el último día de la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Keith, director del grupo de sistemas de energía del Instituto de Energía Sustentable, Medio Ambiente y Economía de la Universidad de Calgary en Canadá, admitió que la idea parece alocada en un primer momento.
"Pero si uno la analiza de cerca, parece que podría ser técnicamente factible con la tecnología de la que se dispone actualmente", señaló Keith.
Cada bolsa almacenaría 160 millones de toneladas de dióxido de carbono filtrado de estaciones de energía y otras fuentes industriales comprimido a un estado líquido. Eso representa alrededor de 2,2 días de emisiones de dióxido de carbono mundiales, que causan el efecto invernadero. (DPA)