Jueves 28 de Agosto de 2008
De cáncer mueren cada año un millón de personas en el mundo. Eso, sin embargo, no es fruto de la fatalidad. El congreso de la Unión Internacional Contra el Cáncer (Uicc), que se desarrolla en la ciudad de Ginebra, reivindica la responsabilidad de los gobiernos para que emprendan con energía la prevención y la cura de la enfermedad. En los países pobres y los emergentes, el número de víctimas continúa en crecimiento, y para los próximos años se prevé un escenario catastrófico.
En las últimas décadas, la ciencia ha logrado enormes progresos. La medicina consigue hoy vencer muchas formas de cáncer y gran parte de los tumores se podrían evitar con simples precauciones en la vida cotidiana.
Pero ahora, se han sumado tumores relacionados con la vida moderna occidental a los relacionados con la pobreza. Una evolución que se ha vuelto dramática por la falta de prevención y de estructuras sanitarias adecuadas.
Actualmente, "el número de personas que muere de tumores malignos es mayor de los que mueren del sida, la tuberculosis y la malaria juntos", precisa el presidente de la Uicc, Franco Cavalli. Esta enfermedad constituye "el problema principal a escala global en el campo sanitario", precisó a la agencia noticiosa SwissInfo. La necesidad urgente de intervenciones gubernamentales es evidente.
"Por lo tanto, es hora de que las instancias políticas mundiales se ocupen del asunto en forma activa", observó Cavalli en la apertura del encuentro internacional.
En ese marco, recomendó que la cuestión se plantee en "todas las instancias políticas responsables, y sobre todo a los gobiernos que integran el Grupo de los 8 para que cobren conciencia de la gravedad de la situación".
Un objetivo que la Uicc persigue también en el Congreso Mundial sobre el Cáncer, que hasta el domingo reúne a cerca de 2.500 especialistas provenientes de todo el planeta.
"No se trata de un congreso ordinario", en el que los médicos e investigadores debaten exclusivamente sobre los resultados y los progresos de la ciencia, puntualiza Cavalli, célebre profesor de oncología que, junto con la ex alta comisaria de la ONU para los derechos humanos, Mary Robinson, preside el encuentro.
Los deberes de los congresistas consisten en fijar los objetivos para el 2020 y en definir los medios y las etapas prioritarias para conseguirlos, sobre todo en los países pobres.
"El objetivo del congreso no es tanto el de presentar los últimos avances, sino más bien el de dar un impulso concreto a escala internacional en la lucha contra el cáncer", afirmó Cavalli.
En el congreso se abordan cinco grandes temáticas: prevención y control, intercambio de conocimientos, apoyo para los pacientes, desarrollo de las competencias organizativas y control del tabaquismo.
Tabaquismo. La prevención de este último es desde hace algún tiempo una de las actividades prioritarias de la Uicc, cuya determinación es intensificar y coordinar los esfuerzos en esta dirección.
"El tabaquismo se mantiene como la causa principal para los tumores. Se considera que es la causa en uno de cuatro casos", asevera Cavalli.
El médico recordó además que el tabaquismo reviste un papel de primer orden en "una serie de enfermedades, principalmente de tipo cardiaco y respiratorio".
Mencionó el ejemplo de China, donde, si sigue la tendencia, "en 2020 habrá 3 millones de personas que morirán cada año de cáncer de pulmón, sin pensar en los infartos e insuficiencias respiratorias".
A pesar de las campañas de prevención, "una propaganda sutil y pérfida a favor del cigarrillo sigue influenciando una buena parte de la población mundial. Es necesario, por tanto, luchar para prohibir este tipo de publicidad".
La lucha contra el tabaquismo no es la única prevención por la que se apuesta. "Sabemos que al menos el 40 por ciento de los casos se podrían prevenir si la gente evitara de fumar, beber demasiado alcohol, comer demasiado, contagiarse con infecciones peligrosas y eligiendo una vida sana", dijo Cavalli.
En los países en vías de desarrollo, las infecciones son responsables de más de un tercio de los tumores, insiste el experto. Cavalli recuerda el ejemplo de Mongolia, donde un 60 por ciento de los casos constituyen los tumores de hígado, debido al virus de la hepatitis.