Jueves 27 de Marzo de 2008
La masa de hielo antártica, de una superficie de 415 kilómetros cuadrados, que se desplomó anteayer, colapsó a sólo 100 kilómetros de la base argentina general San Martín, indicó ayer la Dirección Nacional del Antártico (DNA).
El desprendimiento se suma al producido el pasado 28 de febrero, cuando otra placa de más de 40 kilómetros, y también perteneciente a la barrera de Wilkins, se desintegró por efecto del calentamiento del clima.
"Las causas son muy claras. En muchos lugares sub polares, como las paredes, la temperatura aumentó cuatro grados en los últimos 30 años, a razón de un grado cada diez años", aseguró el glaciólogo, Eugenio Yermolín, de la Dirección Nacional del Antártico.
Según explicó este especialista ruso, que desde hace nueve años trabaja en el organismo nacional, "las barreras sirven como reguladores naturales del clima y de la actividad de las corrientes oceánicas".
"Cuando desaparece una barrera hay otro tipo de circulación oceánica, otro tipo de clima, porque es como un espejo de la radiación solar. Al influir en el clima de la zona podría afectar también el ambiente a nivel global en una aceleración del aumento de la temperatura", agregó.
El anuncio del desplome de la masa de hielo fue realizado por el British Antarctic Survey ( BAS, por sus siglas en inglés), y por el Centro estadounidense de Datos sobre Hielo y Nieve (NSIC, por sus siglas en inglés), con base en Boulder.
El organismo científico sostuvo que la desintegración de la capa de hielo Wilkins, la más extensa y en peligro de la península antártica, es una nueva evidencia del rápido calentamiento de la Tierra.
Ahora, el gran bloque de hielo, ubicado a 1.600 kilómetros de Sudamérica, pende de una franja de hielo de sólo seis kilómetros. El colapso de la capa de hielo había sido anunciado, pero está ocurriendo más rápido de lo pensado, explicaron los científicos.
Investigaciones realizadas por la Dirección Nacional del Antártico y de organismos de otros países, revelaron que los glaciares de la península antártica bajaron en promedio medio metro por año, es decir, unos 15 metros en 30 años.
"Pero las más afectadas son las barreras; tanto Larsen como Wilkins tuvieron mecanismos parecidos con el levantamiento de la temperatura. Los últimos cuatro veranos fueron muy cálidos, con temperaturas positivas, lo que era inusual", precisó Yermolín.
"Todo está vinculado con el aumento de la temperatura porque el glaciar es una sustancia de tierra muy viva", añadió.
En ese sentido, el profesor David Vaughan, de la BAS, explicó que el descongelamiento "ocurrió mucho más rápido de lo pensado. El investigador admitió: "no esperábamos que pasara tan pronto".
A pesar que el período de verano finalizó en la Antártida, el profesor Vaughan dijo que una tormenta de grandes proporciones podría acelerar su desintegración.
Niveles del mar. "El desprendimiento del Wilkins no tendrá ningún efecto en los niveles de los mares porque ya estaba flotando, pero es otro indicio del enorme impacto que está desatando el calentamiento", concluyó.
Por otra parte, el calentamiento provoca en la Patagonia un marcado retroceso de los glaciares. Según los registros científicos, en los últimos 50 años, en la región se registró el mayor aumento de temperatura a nivel mundial con un promedio de medio grado por década. l (Télam)